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George Steiner

OJOS A LA ESCUCHA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

“Toda música verdadera nos hace palpar el tiempo”. A primeras luces, este aforismo de E. M. Cioran nos parecería un poco pretencioso, sin embargo -y como en toda sentencia urdida por este avinagrado rumano- no deja de dar en el blanco en cuanto a su veracidad. En aras de buscar esa música que nos ayude a tocar el tiempo, se han vertido ríos de tinta con el fin de definirla, de hallarnos en su sola expresión, pero buena parte de las veces no pasa de crítica impresionista o de mero galimatías, según sea el caso.

Lector del mundo en horas 24 y viajero frecuente de la crítica, George Steiner nos entrega en Necesidad de música sus incursiones lectoras en el mundo de la música: 28 lecturas que van desde reseñas bibliográficas hasta textos de mayor aliento, en tanto conferencias, artículos y hasta notas para programas de mano. (Vayamos con el primer movimiento.)

DE NUTRICIA HERENCIA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

“Lo único que nos salva, como país, como persona y como planeta, está en los libros”, predica con suma justeza Jorge F. Hernández cada vez que acude a una feria del libro, y no es para menos, puesto que en varias circunstancias de la vida, la lectura de un libro acaba por cambiarnos la vida, o por lo menos, lo hace con alguna perspectiva del momento. A la vera de hallar el libro donde se consume esa epifanía, son tantas las ocasiones en dónde nos preguntamos el porqué de tal merecimiento.

Serrat (Auditorio Nacional)

¡Gràcies, Joan Manuel Serrat!

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

En alguna ocasión, navegando por Twitter, encontré una frase que hoy rescato por su entera contundencia: “Como la música de padre y madre, no hay ninguna”. Y no es para menos, puesto que nuestros padres, sin siquiera proponérselo, heredan a sus hijos el gusto por ciertos géneros, cantantes o tendencias musicales, que se vuelven compañeros de viaje por el resto de la vida. Para quien esto escribe, esto ocurrió con Joan Manuel Serrat, de cuya música supe por un pequeño cassette que mi padre había grabado y que mi madre ponía sin cesar en el heroico estéreo de la casa. Sus canciones se alternaban en mi gusto musical de entonces, junto con las de Cri-Cri y la música que escuchaban mis compañeros de la primaria, de Timbiriche a Flans.

Tiempo después, la vida me llevó por otras músicas, pero de cuando en cuando, siempre volvía a Serrat. Treinta años después de mi primera escucha, el agua de azar me obsequia la oportunidad de verlo en vivo, a guisa de cierre de su gira Mediterráneo Da Capo, en un lugar de grandes recuerdos para mí: el Auditorio Nacional.

LA MARCHA DE LAS LETRAS

EN DEFENSA DE MI CASA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

 (A Juliana Castellanos y Elisa Cuevas)

Hace dos semanas, y en pleno fervor por la película del momento, Roma, de Alfonso Cuarón, me sorprendió encontrar en Twitter la siguiente noticia: el cineasta, quien fue electo en agosto de 2017 como nuevo integrante de El Colegio Nacional, declinó tal honor debido a cuestiones familiares y de trabajo, que no le permitirían estar de tiempo completo en las actividades del egregio recinto de Donceles 104.

Entre los tuits de reacción a este suceso, encontré el siguiente: “¿Qué creen? En el Colegio Nacional, muy listos, decidieron invitar hace un tiempo a Alfonso Cuarón para colgarse de su prestigio, justificando así sus gordísimas becas […]. Pero hoy, precisamente, nos enteramos de que Cuarón declina. Educadamente, claro.” Y quien esto escribe le respondió de la siguiente forma: “No, señor, Cuarón lo hizo por la misma razón que Gerardo Murillo Dr. Atl y Víctor L. Urquidi: exceso de trabajo y dedicación a lo que mejor sabe hacer. (En lo personal, me duele su decisión, pero se le respeta.)” Minutos después, el autor del primer tuit (cuyo nombre me reservo, claro), salió con la siguiente réplica: “Lo que se necesita, para terminar de arreglar ese lugar, es convertir al Colegio Nacional en una institución honoraria: sin pago de ningún tipo para sus miembros. Es un mero coto privado de Enrique Krauze que no paga con su bolsillo, sino con los impuestos de todos. ¡Ya basta!” Y como tenemos a éste y al polemista, me aventé la siguiente respuesta: “Sólo una última cosa: lea con mucha atención el Decreto de Fundación de ECN. (Y por lo que a mí respecta, lo dejo a usted con su polémica. Si usted insiste, que su hígado se lo reclame. Buenos días.)” Y la reacción del dichoso tuitero fue la siguiente: “Ya hiciste méritos hoy, pero la tuya es una batalla muy solitaria. Te esfuerzas en salvar un coto indefendible.

la marcha de las letras

QUINCE SOBRE 18

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Desde hace ya varios años, en los últimos días de diciembre, el tiempo y la cuenta me llevan hacia el mismo lugar: el escritorio atiborrado de libros, papeles y dos que tres objetos llegados con el año que corre. Para fortuna mía, los papeles se ponen a dieta y los objetos cambian de lugar -hasta de dueño, inclusive-, dejando que las lecturas salgan a flote y pasen, del consabido escritorio al buró, la sala o a mi bolsa de viaje.

Cuando me enfrasco en hacer el listado anual de lecturas, ya no me sorprende tanto la multiplicación de los libros, sino más bien la persistencia de algunos en los lugares arriba mencionados, y cuando llega el momento de hacer corte de caja, vuelven a casa para compartirme sus travesías. Comparto con ustedes los más sobresalientes (al menos, para mí) de este 2018 a punto de partir.

(La advertencia de siempre: si en este listado son evidentes ciertas ausencias, con todo gusto se reciben, sin importar el tiempo. Gracias mil.)

1) Hanami (Cristina Rascón) Sorpresas y desconciertos en el lejano oriente componen este volumen de cuento, de prosa bien cuidada y con amor al detalle, cuya dedicada lectura se vuelve el mejor de los viajes. Para releerse de principio a fin.

2) Fabrica de colores. La vida del inventor Guillermo González Camarena (Carlos Chimal) Las mejores biografías son las que nos hacen despertar en cuanto se llega al punto final; en aras de conocer la vida, obra y milagros de un grandioso inventor, su lectura se vuelve invitación para seguir sus pasos, a la busca del camino propio.

LA MARCHA DE LAS LETRAS

INVENTARIO DE GRATITUDES

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

En algún momento de la vida, echamos mano de un discurso -preparado, improvisado, da igual- para ponderar las cualidades de una persona, incitar a la reflexión sobre un tópico determinado, o simplemente para celebrar la vida y los detalles que la pintan de cuerpo entero; pero cuando se enfoca en rendirle señero homenaje a la vocación elegida y agradecer los aprendizajes recibidos, el discurso se torna profesión de fe. Y en este sentido, la gente de letras se distingue por completo.

Para Fernando del Paso (1935-2018), la escritura de discursos no le fue del todo ajena a su labor creadora, sino más bien un complemento, donde sus lecturas del mundo le ayudaban a encontrar su papel dentro de éste, agradeciendo encuentros como travesías suscitados en ese proceso.

Amo y señor de mis palabras. Artículos, discursos y otros textos sobre literatura consigna ese franco empeño, al reunir doce textos donde Del Paso de fa de su peregrinaje por las letras, sea como lector, sea como creador, y nos comparte sus encuentros, así también sus aprendizajes en el arduo oficio de vencer al tiempo mediante las palabras, a lo largo de veinte años “de lecturas y algo del mundo” (por emplear un título de Álvaro Mutis). Vayamos por partes.

LAS HORAS

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Reactor 105: sumar ¿restando? El pasado lunes 12 de noviembre, la estación radial Reactor 105.7 FM, perteneciente al Instituto Mexicano de la Radio (IMER), cumplió catorce años de transmisiones ininterrumpidas (de los 34 que lleva la frecuencia al aire, en los cuales tuvo los siguientes nombres: Estéreo Joven, Láser FM y Órbita), y para celebrarlo, realizó lo mismo conciertos especiales para sus radioescuchas (la presencia de grupos tan disímiles como Dorian y Babasónicos en el legendario Estudio “A” del IMER) como la entrada al aire de nuevos segmentos radiales, con nuevas y familiares voces. Sin embargo, semanas atrás he persistido la polémica en el aire, que derivó en salidas injustificadas de programas y de locutores. Vamos por partes.

Al comienzo de la segunda mitad del año, Olivia Luna y su Ruido blanco, salieron del aire sin explicación aparente, lo que derivó en una pasarela de locutores en el segmento de 10 a 12 hrs. Durante varios meses, el público, por medio de redes sociales, pedía no sólo una explicación sino el regreso de Olivia Luna a la frecuencia del 105.7, la cual sí se realizó finalmente, pero con una diferencia: ya no sería Ruido blanco, sino bajo otra denominación, es decir, Luna en la radio.

Al momento en que se daban las condiciones para el regreso de Olivia Luna, otro espacio querido por los radioescuchas, Tornasol 105, y su grandiosa locutora Margot, se despidieron del aire hace ya varias semanas, para dejar el espacio de 6 a 8 am en manos de Carlos Ibarra, alias el Renegado, a quien muchos le seguimos la huella todos los domingos en Contrarreloj. La primera semana de transmisiones del Renegado en ese flamante espacio dejó mucho qué desear para los queridos todos fieles escuchas de Margot. (¿Por qué sacar del aire un programa propositivo -con colaboradores de primer nivel-, para darle espacio a un sujeto al que sólo le faltan cinco minutos para parecerse al Panda Zambrano?) Para fortuna nuestra, Margot sigue al frente de Primavera cero, todos los domingos a las 4 pm, con música de Soda Stereo y Gustavo Cerati. (Y aquí sí, queridos todos.)

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LUNAS 2018: ENCUENTROS Y REGRESOS

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Hace tiempo, cuando hacía referencia a cosas gratas o conocidas que me sacaban una sonrisa o, por lo menos, un grato recuerdo, siempre soltaba la siguiente frase: Nada como volver a los viejos puertos, y al momento de escribir las presentes líneas, la empleo de nueva cuenta para un suceso anual que espero con enorme alegría: las Lunas del Auditorio.

Luego de varias sorpresas por correo electrónico y de una pasarela de invitados posibles, quien esto escribe, por sexta vez consecutiva (y séptima, en nueve años), consiguió entradas para la XVII entrega del galardón que concede el Auditorio Nacional a lo mejor del espectáculo en México: cuatro boletos, tal y como me sucedió en 2014 y el año pasado.

Después de una breve caminata desde la parada forzada donde me dejó el camión, llegué al Paseo de la Reforma e hice dos cosas ineludibles: contemplar el gentío en torno a la alfombra roja (donde desfilaron tanto artistas nominados como gente del medio musical y de la tevé) y saludar a un viejo amigo, el Auditorio Nacional, mientras llegaban mis invitadas: una arquitecta dinámica e inteligente, y la sofisticada internacionalista con quien estuve en 2016.

Galería 2

  • Ecos del 15 de septiembre...
    Fotografía: Irma Váldez
  • Ecos del 15 de septiembre...
    Fotografía: Irma Váldez
  • Mar
    Fotografía: Carolina Bello
  • Olas de mar
    Fotografía: Carolina Bello
  • Paisaje de playa
    Fotografía: Carolina Bello
  • Nubes
    Fotografía: Carolina Bello
  • Paisaje de carretera
    Fotografía: Carolina Bello
  • Playa
    Fotografía: Carolina Bello
  • Camino a la pirámide del Sol, Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Vista de la pirámide de la Luna
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Paisaje de Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Pirámide del Sol, Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Paisaje panorámico de Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Pieza del museo de la Cultura Teotihuacana
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres