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EN DEFENSA DE MI CASA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Amable lector desocupado (que no desocupado lector, que quede claro):

Hace poco usted me dejó un comentario acerca de una persona mencionada en alguna de mis entregas de Las horas de mi agenda. Luego de leerlo, sólo me queda decir lo siguiente: aunque la columna de marras tiene muchas vertientes por mencionar, evito meterme en temas delicados, como la política y el que suscitó el comentario, que eliminé sin más ni más. Y seguramente usted (cuyo nombre me reservo, no por falta de ganas, sino por exceso de cordura) se preguntará los motivos de tan abrupta medida de mi parte. Vamos caminando…

LAS HORAS

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Ramos en la memoria. Hace dos semanas, tuve la fortuna de encontrarme a una colega y amiga mía, allá por las inmediaciones de la Alameda Central, por cuestiones bibliográficas, es decir, para venderme un libro (a resultas de la desintegración de su biblioteca personal) y entregarle otro, de nuestro maestro y colega Raymundo Ramos, Mi diario sobre ti.

Nuestra conversación intermitente -con todo y lluvia torrencial- se dio gracias al grandioso recuerdo de Ramos, cuya vida, obra y milagros siguen ganando batallas. “No hay día en que no me llegue un recuerdo suyo”, me decía mi joven y talentosa colega; luego de suscribir sus palabras, le comenté lo siguiente: en sus libros más recientes, tanto la novela de marras como El fantasma doméstico e historias de papel tapiz, su volumen de cuentos, están muchas presencias gratas a él. “A cada uno le dedicó un cuento, y para el caso de la novela, es difícil saber a quién alude, porque hay algo de cada quien”, decía mi colega, “como en el cuento que te dedicó ¿verdad?” Asentí de inmediato y en ese instante, le conté cómo fue aquel día que suscitó ese cuento. (“Lectio”, por si quieren echarle el guante.) Entre éste y otros recuerdos, se nos fueron el tiempo y la lluvia.

LA MARCHA DE LAS LETRAS

EN DEFENSA DE MI CASA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

(A Cristina Liceaga)

Entre la presente entrega y la anterior, han pasado casi dos meses de (¿justificado?) silencio, y seguro más de uno lo habrá notado por aquí. Si de explicar la causa de esta prologada ausencia se trata, todo se resume a una sola palabra: hartazgo. Hartazgo, del mundanal ruido, donde no gana quien tenga la razón sino quien alcance más retuits y “suelte más hilo” por el tema que sea; de la palabrería redundante que separa amistades y fractura familias; de las encarnizadas y enconadas defensas de posturas -da igual el tema-, a sabiendas de que aún no se consolidan las decisiones de una mayoría; de las perspectivas pasionales que sólo persisten en la polémica prendiendo mechas apagadas. En suma, de la realidad misma.

DE SAINT DENIS A LUZHNIKI

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Hace veinte años, tuve la fortuna de ver los partidos de la Copa Mundial de Futbol, realizada en ese momento en Francia; en la preparatoria todos hacían sus quinielas, que si Brasil, que si Alemania, que si uno u otro equipo, en fin… Una amiga muy querida (hoy radicada en Estados Unidos), luego de compartirme su preferencia por el equipo alemán, me preguntó de sopetón por mi equipo del momento. Luego de pensarlo un poco, le dije, simple y llanamente: Francia. (En ese momento, lo hice por salir del paso, pero el destino se empeñó en consolidar mi preferencia.)

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Sofía en el mar, Anna Roig en Chapultepec. El pasado fin de semana tuve la fortuna de asistir a la presentación de la primera novela de Anna Roig, Sofía en el mar, de reciente aparición en la filial mexicana del sello Harper Collins; desde hace algunos meses, ya tenía conocimiento de esta noticia, pero bien dicen que la vida, cuando te lleva por otros derroteros, lo hace para dejarte en el lugar que deseas, y luego de tanto tiempo -y de una escala breve en una conocida librería de Miguel Ángel de Quevedo, para comprar mi ejemplar, a guisa de obsequio cumpleañero-, llegó el momento.

Pasadas las 12 pm, llegué al lugar de la cita: la Librería Porrúa del Bosque de Chapultepec; lamentablemente, ya no alcancé lugar y estuve de pie durante toda la presentación, a cargo de Marisabel Macías Guerrero y uno de los editores de Harper Collins México.

COLORES DEL TIEMPO

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

En su discurso de ingreso a El Colegio Nacional, Jaime Urrutia Fucugauchi define la vida en la academia “en términos de aprender a hacer, saber hacer, hacer y hacer saber”; aunque de todos ellos, el más persistente sea aprender a hacer. En el panorama general de las ciencias, son contados los casos de personas excepcionales que supieron ver más allá del panorama prevaleciente de su época, donde más que seguir trayectorias, de antemano delimitadas, diseñaron su propio mapa de ruta, en aras de aprender a hacer. Sin duda, se trata de los inventores, quienes más allá de las necesidades de su tiempo, fueron conscientes de los pasos de sus antecesores parar abrir brecha propia.

Para el caso de México, encontramos esta figura señera en Guillermo González Camarena, cuyas aportaciones hacen eco hoy en día; sin embargo, una vida como la suya no se define con base a un solo éxito u contribución, sino a los pasos andados para conseguirlo.

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Julia Carabias en El Colegio Nacional. A mediados de la semana pasada, El Colegio Nacional hizo el siguiente anuncio: la elección de la bióloga Julia Carabias como su nueva integrante. A casi un mes de haber cumplido 75 años de su fundación, la nómina femenina del Colegio va en aumento.

Entre Beatriz de la Fuente (1985) y María Elena Medina-Mora (2006) media una distancia de 21 años; de Medina-Mora a Linda Manzanilla, un año solamente; y de ahí, hasta el ingreso de Concepción Company, diez años. Y de ahí hasta la elección de Carabias, apenas un año.

Todavía es asignatura pendiente el aumento de la presencia femenina en el recinto de Donceles 104, pero como decía un joven clásico, “ahí vamos”. Las ciencias biológicas, sociales y las humanidades ya tienen dignas representantes; para el siguiente anuncio, seguro que recaerá en las ciencias exactas. En fin, es cuestión de esperar.

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Volver a casa. Desde mi breve escala en el Auditorio Nacional hasta el momento en que escribo estas líneas, han pasado dos meses, en los cuales las lecturas se van acumulando sobre mi mesa de trabajo y las travesías han disminuido por toda suerte de imprevistos. Pero si lo vemos de otra manera, decidí parar el carro.

En mi época de incipiente bloguero, ante la prolongada ausencia de los espacios virtuales, Julia Cuéllar me decía que muchas de las veces, cuando no escribimos, es porque estamos ocupados en vivir las cosas, para luego escribirlas y conservar su esencia, de memoria muchas de las veces.

Ahora que “vuelvo a casa”, es decir, retomar los afanes y los días de esta columna, como en el poema “Ítaca” de Constantino Cavafis, vuelvo lleno de grandes mercancías, entre éstas, las de la memoria, para extender la vida y suscitar enlaces para comprenderla un poco mejor, porque, después de todo, el mejor remedio para soportar la vida de todos los días es el mismo que sugerían los clásicos: Nulla dies sine linea -“ni un día sin escribir”.