LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Docu-pop. Hace algunas semanas, se dio en la cuenta de Twitter de Canal 22 un cierto desconcierto con la programación del documental Timbiriche: la misma piedra de Carlos Marcovich, en torno a un notable grupo del pop en español de los últimos cuarenta años, lo cual desató comentarios adversos, favorables y hasta se tomó a broma retroactiva del Día de los Inocentes. De las reacciones en contra, todas se resumen así: “¿por qué un canal cultural dedica su horario estelar a un grupo emanado de Televisa, cuya música no es trascendente?” Vayamos por partes.

Cuando se da una polémica relacionada con cultura y espectáculos, no dejo de tener presente una sentencia del historiador michoacano Luis González y González: Todo es Historia. Y dentro de la palabra historia, bien caben la Segunda guerra mundial y la Revolución mexicana que el cinematógrafo y la televisión, Bach y Wagner que Edith Piaf y Joan Baez; Margaret Thatcher y Michelle Obama que Madonna y Dua Lipa. Es decir, todo tema es sujeto a estudio, análisis y, por qué no, a divulgación. (De hecho, el propio Luis González abordó, en su discurso de ingreso a El Colegio Nacional, la importancia de la divulgación, sin importar el medio, mientras se cumpla con el objetivo; don Luis hacía énfasis en la televisión como medio para difundir la Historia en general, y que hoy día, se aplicaría de igual forma para la radio y el internet: desde canales de YouTube hasta podcasts en plataformas diversas, el fin divulgador es el mismo.)

Elena Garro (Memorias España)

LA MEMORIA QUE SE TIENE

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

(Carta garrológica para Vania Hernández)

Querida Vania:

Hace algunos días, mientras buscaba un libro, noté que mi ejemplar de Andamos huyendo, Elena, tenía una rotura en la parte superior del lomo, para lo cual me hice de pegamento blanco para resarcir la falla. Una vez hecha la reparación, me vino a la mente cuándo fue la primera vez que leí a Elena Garro, escritora de mutua simpatía.

Recuerdo que, al iniciar mi segundo año de preparatoria, allá por 1997, en una de mis correrías a la caza del tiempo, di con un local muy extraño en el centro de Tlalnepantla: una mezcla de librería, papelería y estanquillo en cuyos aparadores había varios libros. Cuando la curiosidad y el presupuesto se ponían de acuerdo, hacía escala por ahí y me hacía de un ejemplar de mi interés. A la tercera visita, compré un libro de una escritora que habría de acompañarme en años posteriores. Sí, seguro lo adivinarás, Los recuerdos del porvenir de Elena Garro, en la primera edición de Joaquín Mortiz -reimpresión, para ser exacto. (Aunque mi escala en esa extraña librería fue mi primer contacto con un libro suyo, la primera vez que escuché su nombre fue en el taller de creación literaria de la preparatoria, donde recuerdo a mi maestro decirme lo siguiente: “No leas Inés, mejor aviéntate con Los recuerdos…”) Lo leí con una intensidad que cuando paraba mi lectura, no me pesaba tanto, puesto que, al retomarla, me regresaba cinco páginas antes de dónde había dejado el separador. Al terminar la novela, quedé impresionado.

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Otto-Raúl González, glorioso centenario. El primer día de este recién llegado 2021 trae consigo un aniversario de altos vuelos: el centenario de nacimiento del escritor y periodista guatemalteco-mexicano Otto-Raúl González.

Como suele pasarme con varios escritores, tuve la dicha de conocerlo dos veces. La primera: leyendo su obra, que conocí en las páginas del suplemento cultural El Búho (vuelto revista a finales de 1999). Me sorprendía encontrar mes a mes un soneto suyo, sobre alguna figura de las letras y la historia. (V. gr. Neruda y Marilyn Monroe se paseaban en las páginas de la revista, pero bajo la forma del soneto se volvían ejercicios interesantes, de los cuales debía aprenderles lo suficiente, por si persistía el interés de seguirlos escribiendo.)

Quince del 2020

QUINCE Y MAS DEL 20

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Hace un año, decía en este espacio, estuve a un paso de ahorrarme este listado, ante ciertas polémicas que flaco favor le hacen a la lectura; gracias al sabio consejo de una colega, finalmente compartí con ustedes mi selección anual. Sin embargo, hay veces en que la historia se pasa de cíclica, y, seguro adivinarán, a este mes no le podía faltar su correspondiente polémica, como la de cierto suplemento cultural, que se pasó de chistosito al decir que este 2020 nos dejó “huérfanos de nuevas novelas” por parte de ciertas plumas que no es preciso mencionar. En alguna parte, no recuerdo si fue en el Twitter, dije que este tipo de rollos suelen darse por gente que, sin tener algo útil por hacer, hace evidente su envidia hacia el éxito ajeno, y que el mejor remedio para ello es, adivinaron, leer, leer y, sobre todo, leer.

Cada año tiene, sabido es, altas y bajas, sucedáneas al paso del tiempo; por desgracia, en este año a punto de fenecer, una misma fuerza inusitada y oscura dio al traste con muchos proyectos, encuentros, sobre todo rutinas, con que lográbamos asirnos al ritmo del mundo. Pero no todo estaba perdido: los libros, con todo y las circunstancias, se erigieron en tabla de salvación ante sucesos inciertos, inclusive hasta el momento de escribir estas líneas.

ME ACUERDO DE ARMANDO MANZANERO

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

1.- La primera vez que escuché una canción compuesta por Armando Manzanero, fue “No sé tú”. Recuerdo que cuando cursaba el segundo año de secundaria, llegué a escuchar varias canciones provenientes de sendos álbumes de Romances de Luis Miguel, que no eran más que nuevas interpretaciones a canciones clásicas como “La puerta” de Luis Demetrio, “Mucho corazón” de Ema Elena Valdelamar, “Todo y nada” de Vicente Garrido, o “Te extraño”, también de Armando Manzanero. Pero “No sé tú” era, de cierta manera, nueva para mis oídos, y lo sigue siendo, a decir verdad. (Cuando escucho estos álbumes, siempre me vuelvo a aquellos años, y me acuerdo de aquella compañera de salón, cuya mirada desataba los latidos más fuertes de mi corazón… Todavía la recuerdo.)

2.- En mis primeros paseos a la busca de libros (todavía sin la idea, a largo plazo, de formar una biblioteca), encontré en un bazar, ubicado en algún pasillo del centro comercial de Valle Dorado, un libro cuyo título en sí ya era una invitación: Con la música por dentro. Su autor: Armando Manzanero, ni más ni menos. Por veinte pesos, según recuerdo, me hice de un ejemplar. Aunque ya conocía varias canciones suyas por obra y gracia de sendos álbumes de Luis Miguel, con la lectura de ese libro estuve entre dos aguas: las de la memoria, sobre sus primeros pasos en la música (y de cómo ésta le venía de familia), y las de la ficción, por algunas partes que bien merecían vivir su propia vida como cuentos. Me gustaba tanto ese libro que un arranque de generosidad, lo doné junto con otros libros, a la biblioteca de mi escuela preparatoria. (Con todo y que hoy me pesa haberme desprendido de ese libro, la pesadumbre no es tan fuerte, porque me inoculó la pasión biográfica, de lector de memorias y autobiografías.)

INTENSA E INMENSA COMPAÑÍA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

En este año, de protocolo pandémico y otros altibajos, la radio fue mi compañía en el tiempo que estuve (todavía, al momento de escribir estas líneas) confinado; entre Radio Educación, Mexiquense Radio y alguna que otra estación comercial, mi constancia radiofónica se resume en cinco palabras: Instituto Mexicano de la Radio. Desde La B grande de México a Ciudadana 660, pasando por Horizonte 108, el IMER me acompaña desde que tengo uso de razón. (Todavía recuerdo los anuncios de las tiendas Conasupo, y los noticiarios conducidos por Enrique Lazcano… como si fuera ayer.)

Una estación del IMER que escucho con mucha frecuencia, desde la primera mitad de 2018, es Reactor 105.7; aunque ya la conocía de tiempo atrás (como Estéreo Joven, Laser FM, Conexión Acústica u Órbita), no fue sino hasta ese tiempo cuando me volví dedicado escucha. Todas las mañanas, de 6 a 8 am, Tornasol con Margot Cortázar me acompañaba, desde que abría los ojos -luego de escuchar el Himno Nacional– hasta que bajaba a desayunar: previa escala en la regadera, claro. Cuando corría con la suerte de escuchar el radio en horas de trabajo, sintonizaba Enhorabuena con María Letona, o algún cachito de ¡Sálvame, radio!, con el Warpig. Eso sí, todos los fines de semana, sin falta me aventaba Cinesecuencias (porque cinéfilo) y La era del dinosaurio, con el siempre recordado César Alejandre y su bebesaurio David Prado. Y durante un tiempo, a Brenda Yunue con su Comunidad 105.

Mariana H

BRINDIS DE SONIDOS

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Ulises Velázquez Gil

En su discurso de ingreso al Seminario de Cultura Mexicana, el músico y también escritor Luis Herrera de la Fuente nos dice que “la música descansa en cuatro pilastras: creación, obra, interpretación, oyente”. Aunque la mención de estas palabras provenga de una figura formada en el seno de la música clásica, su veracidad es irrebatible para todos los géneros, con la sola diferencia -perogrullada necesaria- de que un elemento de estos cuatro se vuelva primordial para el músico en cuestión. Igual sucede en la literatura, campo donde la música ha ganado muchas batallas con la aportación de grandes músicos, cuyas memorias, biografías, cancioneros, entrevistas e inclusive novelas (como las de Leonard Cohen, Joselo Rangel y Santi Balmes, por decir algo), son el resultado de su preferencia por alguna de aquellas pilastras.

Después de analizar a sus contemporáneos en el oficio de la escritura, Mariana H. vuelve su mirada hacia un mundo muy caro para ella, y nos entrega un volumen donde se consigna su pasión por la música. En ese sentido, A través del vaso. En vivo con 26 músicas y músicos de México contiene historias de notables exponentes del rock hecho en México, pero también de otros géneros -en cierto modo, emparentados unos con otros-, donde la música, sus procesos y las historias personales detrás de cada canción, álbum o inclusive alineación de las agrupaciones allí mencionadas. Aquí se reúnen las voces de 26 músicas y músicos indispensables para conocer el camino que llevó a la definición y consolidación de la escena musical mexicana tal y como hoy la conocemos. […] no es un libro de rock, aunque a la mayoría de los entrevistados se les identifique en ese género. Aquí hay hip hop, son huasteco, metal, música experimental, un par de boleros y una polca.

Columna (nov 23)

CAZALIBROS DE TEMPORADA

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Ulises Velázquez Gil

A principios de noviembre, siempre hay una duda que asalta al firmante de estas líneas: conocer el título del libro conmemorativo por el Día Nacional del Libro. Y con el llamado “buen fin” en puerta, se junta a esa intención el deseo de adquirir algunos ejemplares para obsequio, por la cercanía de la temporada navideña, así que matar dos pájaros de un tiro era más que necesario.

Por circunstancias que no es preciso nombrar, el “buen fin” se llevó a cabo durante doce días, y no en cuatro, como suele hacerse cada año; quien esto escribe, por un pendiente editorial a conseguir, se dio a la tarea de revisar todas las páginas web de librerías y buscar ahí alguna solución. Para mi buena suerte, sí la encontré, y de paso, algo más: por el suceso arriba nombrado, vi dos promociones que me interesaron: una, de una casa editorial que tiene en su catálogo varios títulos de Rosa Montero y otra, de libros con descuentos varios, entre éstos, una recomendación de mi querida colega Atenea Cruz: La bolsa amarilla de Lygia Bojunga.

Galería 2

  • El metro en contigencia sanitaria por el COVID-19
    Estación del Metro, Salto del Agua. Foto: Alfredo Martínez
  • Entrada a Celebrando la Eternidad
    Entrada Bosque de Chapultepec. Celebrando la Eternidad. Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Celebrando la Eternidad
    Celebrando la Eternidad en el Bosque de Chapultepec. Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Celebrando la Eternidad II
    Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Celebrando la Eternidad I
    Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Parque Ecológico Xochitla
    Ofrenda de Día de muertos Parque Ecológico Xochitla en Tepotzotlán Fotografía: Estrella V. Leonor
  • El xoloitzcuintle.
    elebrando la Eternidad. Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Grabados de José Guadalupe Posada
    Celebrando la Eternidad. Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Ofrenda Monumental Tepotzotlán
    Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Día de Muertos en Tepotzotlán
    Día de muertos en Tepotzotlán Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Catrina 2019
    Catrina en Tepotzotlán Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Ecos del 15 de septiembre...
    Fotografía: Irma Váldez
  • Ecos del 15 de septiembre...
    Fotografía: Irma Váldez
  • Mar
    Fotografía: Carolina Bello
  • Olas de mar
    Fotografía: Carolina Bello
  • Paisaje de playa
    Fotografía: Carolina Bello
  • Nubes
    Fotografía: Carolina Bello
  • Paisaje de carretera
    Fotografía: Carolina Bello
  • Playa
    Fotografía: Carolina Bello
  • Camino a la pirámide del Sol, Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Vista de la pirámide de la Luna
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Paisaje de Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Pirámide del Sol, Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Paisaje panorámico de Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Pieza del museo de la Cultura Teotihuacana
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres