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LA MALETA DEL ESCRITOR

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Al momento del cierre de la convocatoria del mes pasado para conformar la serie especial de columnas en el marco del sexto aniversario de La marcha de las Letras, columna de quien esto escribe (con todo y su vertiente periférica llamada Las horas de mi agenda), caí­ en la cuenta de que sólo llegaron muy pocas contribuciones del público lector, por lo cual, todas aparecerán en una sola entrega.

No es por falta de cariño, como reza conocido bolero, pero me imagino que el lector se quedó de a seis todo ese tiempo, pero quienes superaron la barrera del desconcierto, mi más franco agradecimiento por participar en la conversación, que, semana a semana, se realiza aquí­.

Foto: pixabay.com

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Dos aclaraciones para Humberto Musacchio. Ayer, escuchando su programa de radio La República de las Letras (mismo nombre que ostenta su columna en el diario Reforma, por cierto), mientras entrevistaba al escritor y académico José Francisco Conde Ortega, mencionó dos cosas: una, que la Academia Mexicana de la Lengua no tiene un programa editorial, y segunda, que es difícil encontrar las publicaciones del Fondo Editorial Mexiquense (FOEM). Y ya que las mencionamos, vayamos por partes.

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LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Efeméride en dos libros. En esta semana que corre, se cumplirán 145 años de la muerte de Benito Juárez (18 de julio) y 150 de la restauración de la República (19 de julio), y conviene hacer un alto en el camino sobre el origen del nombre que recibe a ésta y otras columnas, Flor y Látigo. En 1944, recayó en el escritor y periodista Andrés Henestrosa hacer un ideario político, con máximas y frases extraí­das de cartas y documentos personales de Juárez. Pero al momento de recordar a nuestro “embajador zapoteca” y la antologí­a de marras, un libro elemental dentro de la obra de Andrés Henestrosa persiste en la imagen del oaxaqueño ilustre: Los caminos de Juárez. (Para quien le sea familiar la figura de Juárez, este libro es mera cardiografí­a, es decir, una visión panorámica de su vida y obra, escrita más con el corazón que con el libro en la mano. Aunque Henestrosa no se olvida de citar algunos de los libros importantes dentro de la bibliografía sobre Juárez.)

Y ya que seguimos con la figura de Juárez, la historiadora Josefina Zoraida Vázquez contribuyó a la bibliografí­a juarista con un pequeño volumen, cuyo público principal, son los estudiantes de secundaria: Juárez, el republicano. (Paréntesis aparte: a finales del sexenio de Vicente Fox, la Secretarí­a de Educación Pública, la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos y El Colegio de México, acordaron la publicación de tres libros sobre historia mexicana, y escritos por investigadores del COLMEX. El presente libro forma parte de aquella iniciativa.)

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LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Breve recordanza sobre José Luis Cuevas. La semana pasada comenzó con una triste noticia en el mundo de la cultura en México: el fallecimiento del pintor, dibujante y escritor José Luis Cuevas (1934-2017), cuya figura en los años 50 y 60 rompió con los paradigmas de su época (el muralismo, para ser exactos), pero también abrió brecha, junto con otros exponentes, para la creación del nuevo arte mexicano. (Como en la semana anterior no faltaron reportajes, notas y suplementos al respecto, mejor me lanzo hacia otros lares…)

La primera vez que conocí su obra, fue gracias al libro de Ciencias Sociales, cuando iba en 5° de primaria: un dibujo suyo de José María Morelos estaba en la portada. Desde ahí, el nombre ya me sonaba familiar, pero no tanto; años después, cuando supe del suplemento cultural El Búho, del diario Excélsior, descubrí que el autor de aquel Morelos peculiar ¡también escribía! Y nada mal, pues sus andanzas y maestranzas hacían de su Cuevario la delicia de los domingos. Cuando el suplemento desapareció, Cuevas y su columna encontraron en El Universal un nuevo espacio para seguir con la dinámica del Cuevario, pero por razones que no es preciso explicar, la columna llevaba como nombre Cuevalogía. Al final, el tiempo hizo lo justo, dejándole su nombre original.

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LAS HORAS DE MI AGENDA

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Ulises Velázquez Gil

La maleta del escritor (segunda llamada, ¡segunda!). Para celebrar el sexto aniversario de La marcha de las Letras (columna de quien esto escribe), invito a ustedes, colegas, amigos y lectores, a que participen en la serie de entregas especiales (a publicarse del 24 al 31 de julio), bajo la siguiente temática: ¿qué se guarda en la maleta del escritor? Todas sus propuestas (con extensión mínima de una frase -un tuit, inclusive-, y con una máxima de un párrafo -diez líneas-) serán bien recibidas al correo electrónico que aparece al final de la columna.

Hasta las 11:59 pm, del viernes 21 de julio, se recibirán todas sus propuestas, de las cuales se conformará la serie especial #lamaletadelescritor, que verán dentro este espacio en el periodo de tiempo arriba señalado.

Porque siempre es mejor sumar que restar, cuento con ustedes. (¡¡Gracias!!)

IMBATIBLE COMO LA MEMORIA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Con la pericia que le caracterizaba, Renato Leduc denominó con suma justeza al periodismo como historia de lo inmediato, es decir, que todos los sucesos y cosas de cada día no suelen ocurrir más que en su propio ambiente, donde sólo adquieren vida y valía cuando se leen (o se conocen) en el mero instante de haber sucedido. Sin embargo, hay sucesos, personas y cosas que trascienden esa frontera de tinta, y se vuelven (con todo y los riesgos que esto conlleva) una historia sin tiempo, dejando la inmediatez para las reacciones periféricas.

En el caso de Rafael Cabrera, esta circunstancia se dio en el preciso instante de conocer a una maravillosa e interesante mujer, creativa por los cuatro costados, pero sujeta a los altibajos del tiempo que sufrió en carne propia: Elena Garro, cuya sola mención de su nombre, desata tempestades e ilumina senderos al unísono. El resultado de ese encuentro, y la persistencia en conocer todas las aristas de una mujer sin par, se concentra en éste, su primer libro: Debo olvidar que existí. Retrato inédito de Elena Garro.

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LAS HORAS DE MI AGENDA

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Ulises Velázquez Gil

La maleta del escritor. Para celebrar el sexto aniversario de La marcha de las Letras (columna de quien esto escribe), invito a ustedes, colegas, amigos y lectores, a que participen en la serie de entregas especiales (a publicarse del 24 al 31 de julio), bajo la siguiente temática: ¿qué se guarda en la maleta del escritor? Todas sus propuestas (con extensión mínima de una frase, y con una máxima de un párrafo -diez líneas-) serán bien recibidas al correo electrónico que aparece al final de la columna.

Del día de hoy hasta el viernes 21 de julio, se recibirán todas sus propuestas, de las cuales se conformará la serie especial #lamaletadelescritor, que verán dentro este espacio en el periodo de tiempo arriba señalado.

Porque siempre es mejor sumar que restar, cuento con ustedes. (¡¡Gracias!!)

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LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Lucía Rivadeneyra en la Casa del Poeta. El pasado miércoles 14, el firmante de estas Horas tuvo la dicha de asistir a la presentación de la nueva plaquette de Parentalia ediciones: De culpa y expiación, de Lucía Rivadeneyra (con quien coincidí allí mismo y semanas antes, en la presentación de la plaquette de Alberto Ruy Sánchez).

A diferencia de aquel día (donde casi no llego, con todo y que traté de salir de un vagón bastante abultado), mi trayecto de ida fue más sencillo y aún alcancé lugar; por fortuna, ya el café-bar “Las Hormigas”, en la planta alta de la Casa del Poeta, ya había mucha concurrencia. Al llegar, me senté en la mesa de mis abogados favoritos y una vez que acomodé mis cosas, pasé a saludar a Julia Santibáñez (a quien le obsequié unos ejemplares de la gacetilla de la FES-Acatlán, en cuyas páginas salió una nota sobre la conferencia que dio a finales de febrero) y a Claudia Hernández de Valle-Arizpe, de quien me acordé en abril pasado en el Remate de Libros en el Auditorio Nacional. (“Vi tu libro sobre Bonifaz y me acordé de ti. Lo dejé pasar y ya cuando iba a comprarlo, se había agotado”, le dije. “No te preocupes, yo te doy uno”, me respondió, “avísame con tiempo y te lo dejo con Carmen, quien hoy se encarga de los eventos en la Casa del Poeta”.) Y, por supuesto, a la protagonista de la tarde. “Lo prometido es deuda, Lucía, aquí estamos”. De vuelta en mi mesa, otra sorpresa me esperaba en los siguientes cinco minutos: Marcos Daniel Aguilar, joven colega (y a quien conocí gracias al gran Jorge F. Hernández) hacía su llegada al lugar; de inmediato fui a saludarlo con la siguiente exclamación: ¡Agua de azar! Se sorprendió al verme y le comenté que de pura casualidad traía La terquedad de la esperanza en mi maleta. (Doble sorpresa.)