El arte de afilar cuchillos

Escrito por Estrella Vianey Leonor Torres el . Posteado en Colaboración Ciudadana

*Publicado en El Universal, 21 de julio 2016, (Los mexicanos que extrañan el sonido de los cuchillos)

Texto y Fotos actuales: Estrella Vianey Leonor Torres

Afilador de cuchillos es un oficio que se lleva en la sangre, es todo un arte el afilar cuchillos, tijeras y otras herramientas, este trabajo se distinguía por el señor que recorría las calles de la ciudad en busca de utensilios para darles filo y se hacía presente con un sonido peculiar que provenía de una flauta de caña indicando a las amas de casa y demás clientela que  estaba cerca y que alistaran sus artefactos para dar rienda suelta a su piedra de afilar.

FOTO 3 DESPUESAFILADOR-LR

Sin embargo en este siglo XXI aunque son pocos los que aún andan en bicicletas o caminando por las calles de la Ciudad de México, el oficio ha prevalecido porque algunas personas se han establecido en las llamadas afiladurias.

¿Por qué ser una sociedad fracturada y de doble moral?

Escrito por Estrella Vianey Leonor Torres el . Posteado en Colaboración Ciudadana

Esa frase popular que en más de una ocasión hemos escuchado “entre mujeres podemos despedazarnos pero jamás nos haremos daño” me viene a la mente en este instante, se preguntarán qué tiene que ver; me viene al pensamiento justamente porque cuando venía de regreso a casa por la noche en el metro, una mujer no me dejo de mirar durante todo el trayecto.

Pero el hecho aquí es que aproximadamente eran las 9:45 de la noche cuando aborde el vagón del tren en la estación Hidalgo, línea 2 del metro, vi un lugar desocupado así que tranquilamente me fui a sentar, saque un libro y me dispuse a leer, después de dejar atrás la estación San Cosme me sentí un poco incómoda, despegue la mirada de mi libro para encontrarme con la mirada de una señora, pero no fue cualquier mirada, sentí un rechazo, hice caso omiso y continúe con mi lectura, pero pasando Colegio Militar, volví a levantar la mirada y ella me seguía viendo con un desprecio y rechazo, que en verdad no entendía el motivo; así duró mi trayecto hasta la estación cuatro caminos, cuando me dispuse a bajar del vagón la señora todavía movió la cabeza de arriba abajo mirándome fijamente.

Y comprendí era mi vestimenta la causante de esa mirada, así que me pregunté ¿Qué le hice? ¿La conozco? En este punto reflexiono sobre el estado de esta sociedad en la que vivimos, una sociedad fracturada y de doble moral. A la señora le incomodo que me vistiera con un vestido pegadito y que me quedara arriba de las rodillas el largo ¿Acaso no puedo vestirme así?

¿Por qué juzgar? En las últimas semanas casos sobre acoso sexual han tenido difusión en medios de comunicación, desde Andrea Noel periodista que se tuvo que ir del país por recibir  amenazas después de publicar en sus redes sociales el video en dónde es víctima de agresión sexual en la Condesa, Gabriela Nava estudiante de las Facultad de Estudios Superiores Acatlán, quién exhibió de igual manera en redes sociales al agresor que grabó por debajo de su falda cuando viajaba en la unidad que la llevaba a la escuela, y quien también recibió amenazas y ahora otra publicación donde otra chica de la misma Facultad es agredida por otro sujeto  pero ahora dentro de las instalaciones.

Se llevan nuestra dignidad y no hay manera de regresar a recogerla…

Escrito por Estrella Vianey Leonor Torres el . Posteado en Colaboración Ciudadana

Actualmente México ha tenido un incremento en la delincuencia, tan sólo en el mes de enero del 2016 en promedio, se iniciaba cada 3 minutos con 34 segundos una averiguación previa por robo con violencia, eso sin contar los que no levantamos averiguaciones. (Estadísticas del ONC con datos SESNSP, actualizados al 20 de febrero 2016)

Como pobladores de este país, percibimos que la inseguridad crece, y sabemos que es el pan del día a día del mexicano, entonces por qué nos debería dar vergüenza decir fui víctima de la delincuencia. ¿Qué sucede? ¿Por qué nos avergonzamos al decir me asaltaron?, al igual que otros he sido presa en el Estado de México de personas que les gusta lo ajeno, la última experiencia fue a las 11:30 am en el transporte público cuando iba camino al trabajo; cuando llegue toda asustada, mis compañeros inmediatamente preguntaron ¿qué me había pasado? Cuando conté los hechos, se limitaron a decir, lo bueno es que no te paso nada, y lo material como quiera se recupera, ¿y la dignidad? ¿Esa cómo la recupero?