LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

EscritorasMX. Un gran proyecto gratamente esperado para el firmante de esta columna, fue el nacimiento de una página web donde el talento desmedido de las letras mexicanas tendrá franco lucimiento que gran cabida: EscritorasMX, espacio en línea dedicado a difundir el genio y la figura de las escritoras mexicanas de todos los tiempos: desde Sor Juana Inés de la Cruz y Elena Garro hasta Cristina Rivera Garza y Julia Santibáñez, pasando por jóvenes colegas de talento desbordante.

Aunque su presentación en sociedad se tenía contemplada para después de las fiestas patrias, hace un mes y pico se dio su presentación en sociedad, por razones ya conocidas –Los días de hace rato, ¿recuerdan?; de cualquier manera, no faltaron reseñas, cuentos y notas de y sobre varias escritoras.

(Paréntesis aparte: En algún momento de la vida, una colega y amiga mía, al compartirme su beneplácito por mi acentuado interés en leer escritoras, generó en mí un compromiso de mi parte: seguir leyéndolas, pero también difundir su vida, obra y milagros.)

A mi querida Cristina Liceaga, editora principal de EscritorasMX, además de mis mejores deseos en esta nueva empresa, le refrendo mi admiración y, claro, el compromiso por seguir las huellas de nuestras colegas escritoras, de ayer, hoy y siempre.

Cita fragmentaria. “Las distintas artes acceden de un modo distinto a nuestro cerebro; se instalan en él con otra facilidad, otra rapidez, otro grado de inevitable simplificación; y también otra permanencia. Todos hablamos de la historia de la literatura, todos la reivindicamos, seguros de conocerla, pero in concreto, ¿qué es la historia de la literatura en la memoria de todos? Un patchwork formado por imágenes fragmentarias que, por puro azar, cada uno de los miles de lectores se ha hilvanado para sí mismo” (Milan Kundera, Un encuentro)

Premio Nobel de Literatura 2017. A principios de octubre (y como suele pasar año con año), la Academia Sueca anuncia a las personas merecedoras del Premio Nobel en los campos de la Medicina, Física, Química, Literatura, entre otras; en particular, el interés suscitado por el de Literatura, llega hasta el grado de que se hacen “apuestas”, como si del hipódromo se tratase.

Cada año, el nombre del japonés Haruki Murakami siempre sale a relucir y (todavía) suena como el preferido para obtener el dichoso galardón, pero de nuevo se fue en blanco, puesto que la Academia Sueca falló a favor de Kazuo Ishiguro, escritor británico de ascendencia japonesa, cuyo nombre, ni por asomo, sonaba como favorito. (Recordemos el año pasado, cuando la sorpresiva designación de Bob Dylan nos dejó boquiabiertos, así que nada es imposible… por ahora.)

Con franqueza (y sin rubor fresa), el firmante de estas Horas siempre le ha interesado leer a Ishiguro, pero nunca se dio la ocasión, y ahora con el anuncio del Nobel de Literatura, sin subirse del todo al llamado tren del mame, aprovechará para leer sus obras. (En particular, aquéllas llevadas al cine, Los restos del día y Nunca me abandones.)

De todos los galardonados en años recientes, Kazuo Ishiguro es el único escritor cuya obra es harto conocida por los lectores a nivel mundial (a diferencia de otros, a quienes el fallo positivo de la Academia Sueca les diera proyección internacional). Ahora sólo queda hacer dos cosas: para quienes no lo conocen, bien vale el primer acercamiento, y para los que ya les suena, una relectura no estará de más ¿no creen?

El Colegio Nacional en TV UNAM. El martes 10 de octubre, a través de la señal de TV UNAM, se transmitió el primer programa de México, ciudad que es un país, serie documental coproducida por El Colegio Nacional, conducida por el escritor Vicente Quirarte, quien además es autor del guión.

Cabe mencionar que, al principio de cada programa, aparece una advertencia, donde se informa al espectador que la grabación de la serie se hizo antes de los sismos del 19 de septiembre pasado, y que su finalidad es acentuar la fortaleza de los habitantes de la Ciudad de México, quienes saldrán airosos de toda circunstancia adversa.

Más que nunca, es de imperiosa necesidad recordarle a los habitantes de la CDMX las joyas con las que cuenta (arquitectónicas y afectivas, cabe resaltar), y decirle que, pese a los desastres naturales, políticos y sociales, la ciudad sigue de pie, de cara al tiempo venidero. (Si el gran Jorge F. Hernández siempre pontifica que los libros nos salvarán, hacernos conscientes de las joyas que tiene nuestra ciudad, de igual manera.)

El siguiente martes, a las 8:30 pm (o el domingo, a las 2:30 pm), tengo una razón para llegar temprano a casita y disfrutar de una serie sin par, cuya magia reside en la sabia guía de Vicente Quirarte, a quien saludo desde aquí.

Escalas en la FIL Zócalo. El firmante de esta columna, entre las tareas de cada día y los “bomberazos” en lunes, se dio chance de dos escalas en la Feria Internacional del Libro en el Zócalo, para saludar a varios colegas y, como buen cazalibros que se respete (el sobrenombre se lo debo a Hernán Lara Zavala, bien vale mencionarlo), obtener su firma en sus libros. (Aunque en mi agenda anoté todas las presentaciones que me interesaban de cada día, sólo pude asistir a muy pocas.)

El viernes 13, con todo y las inclemencias del transporte público, llegué a la lectura de poesía de una joven colega, Mariel Damián, en el foro “Ramón Xirau”; al momento de mi llegada al foro, me encontré con Luis Ángel Ortiz, economista amigo mío, quien me acompañó en lo que restaba de la lectura, para después, seguir su recorrido por la feria. Al término de la lectura, me acerqué a Mariel para hacer las consabidas presentaciones y felicitarla por su grandiosa lectura poética. (Su poema “Ciudad de México”, de lo mejor que se ha escrito sobre nuestra urbe en los últimos diez años, por cierto.) Luego firmó mi ejemplar de La chica que se ha quedado sola, para después charlar un poco sobre poesía y colegas en común, como Julia Santibáñez, con quien tuvo la dicha de leer poesía en Toluca, cuando la feria del libro. (“Fíjate que a Julia me la presentaron dos veces en la Venta Nocturna del FCE hace un año, pero siempre es una dicha encontrarse con ella, y dentro de una hora así será”, le dije a Mariel. Y cada quien siguió su camino.)

Antes de mi segunda escala para saludar y obtener firmas, pasé con mis amigos de El Colegio Nacional, quienes además de saludarme y ofrecerme sus novedades bibliográficas, me obsequiaron el programa del Segundo Encuentro Libertad por el saber, con el tema “¿Son tiempos de revoluciones?” “Para que no se le vaya alguna las mesas, maestro…” Agradecí el buen gesto y regresé al foro Xirau para la siguiente escala.

Para mi fortuna, todavía no terminaba la presentación de la novela Adiós niña de Rodolfo Naró (cuyas presentadoras, Mónica Soto Icaza y Gilma Luque, seguían en mi lista), y en cuanto los editores de Planeta dieron el punto final, me acerqué a Gilma con mi ejemplar de Obra negra, su novela más reciente. Al acercárselo, quedó maravillada y al momento de firmarlo, le comenté que nos seguimos en Twitter y en cuando supe de su presencia en la feria, me hice de su libro en un dos por tres. “Ojalá y volvamos a vernos, por mientras espero que te guste mi novela…”, me dijo. “No lo dudes, Gilma, y más pronto de lo que crees”. Luego busqué a Mónica, quien estaba muy entretenida con algunos asistentes a la presentación; se llevó sorpresa mayúscula cuando saqué de mi bolsa un ejemplar de su Spring break. “¡Qué bueno que lo tienes! Ni yo misma lo tengo…” y con su estilográfica estampó firma y cálida dedicatoria. “Me hubieras dicho, para conseguirte uno”, le respondí. (Me sonrió en agradecimiento…)

Mientras llegaba el siguiente encuentro, seguí con mi recorrido por la feria; en el stand de la Brigada Para Leer en Libertad, vi las obras de Manuel Vázquez Montalbán (de a “3 x 50 pesos”), libros de Tusquets a un precio más que razonable y lo que más me sorprendió: el volumen de Libros y antilibros de Efraín Huerta ¡a 40 pesos! (Me di de topes porque el año pasado lo conseguí por el triple de su valor. Pero, bueno, ahora que lo reseñe, seguro que volarán esos ejemplares…)

Volví al foro Xirau para escuchar la mesa redonda sobre Clarice Lispector, donde participaría Julia Santibáñez, mi siguiente autora en saludar. Tanto ella como las demás escritoras señalaron la importancia de acercarse de la obra de la escritora brasileña. (Por cierto, Paola Tinoco, editora de Colofón, aprovechó el espacio para anunciar el 30% de descuento en las obras de Lispector publicadas por su casa editora.) Al cuarto para las cinco, se dio por terminada la charla y me acerque a Julia para saludarla y para que estampara firma y dedicatoria en su Eros una vez. “Todos los sábados no me pierdo La hora elástica en TV UNAM, porque no llego a verla completa los lunes…” “Pero si la puedes ver también en YouTube…” Terminó de firmar mi ejemplar y le dije: “Ya quedan muy pocos en donde lo compré…” “Y qué bueno que lo tengas. ¡Ojalá y te guste!” Nos despedimos con la esperanza de vernos, nuevamente, en la FES-Acatlán, en una charla con Óscar de la Borbolla. (“Ojalá y cuando estés de visita, ya tenga tu Ser azar en mis manos, para que me lo firmes”, le expresé. “Pues está difícil”, me dijo Julia, “porque ya hay pocos en librería…”)

Al momento de emprender el regreso, y muy contento con mi cargamento de libros firmados, ¡que me encuentro a Alejandro Rosas!, a quien, sin pensarlo dos veces, le pedí que firmara mi ejemplar de Sangre y fuego, su (¡única!) novela histórica; me preguntó dónde la había conseguido y le recordé que en Twitter lo “etiqueté” en diciembre, cuando me la saqué en una rifa de la oficina. Le encantó ese detalle y me estampó una dedicatoria sencilla pero franca. (Cinco de cinco y a volver a la región más transpirante…)

Para el lunes 16, luego de mil y un contratiempos con tal de llegar al Zócalo, con la lengua de fuera llegué al Foro Rius donde Rafael Cabrera presentó Debo olvidar que existí, biografía de Elena Garro; presentación que, a decir verdad, suscitó tanto interés que hasta se “comió” casi media hora de la siguiente charla. Aún así, los activos y nuevos lectores de Rafael (sobre todo, de Elena Garro) se acercaron a él para compartirle algunas cosas, y, claro, pedirle la consabida firma. Al momento que Rafael firmó mi ejemplar, le comenté de botepronto que la estilográfica que le facilité, ya la habían usado Nora, Liliana y Cristina (colegas y amigas nuestras, garrólogas al ataque), lo que generó una sonrisa de su parte. (“En la FES Acatlán tu libro ha generado mucha atención, así que un día de éstos esperamos verte por ahí…”, le dije. “Cuando gusten, que ahí estaremos…”)

Con todo y mis breves escalas en la FIL Zócalo de este año, no dejo de agradecer el milagro de la amistad (del que bien sabe nuestro Jorge F. Hernández) y a medida que nuestras lecturas se amplían, al momento en que una feria del libro sale a nuestro encuentro, lo importante no es hacerse de libros nuevos, sino de renovar el prodigio que conlleva una amistad a primera vista. (¿A poco no?)

Lunas del Auditorio 2017: una quiniela. Dentro de dos días, el responsable de estas Horas tendrá, como cada año, una cita con lo mejor del espectáculo en México: las Lunas del Auditorio, galardón que reconoce a grandes exponentes de la música y demás expresiones artísticas, y como la siguiente semana tendrán en este espacio la consabida crónica de una noche, comparto con ustedes mi quiniela sobre quiénes serán los galardonados de la edición 2017. (La lista completa de nominados la pueden encontrar en la siguiente dirección: https://www.youtube.com/watch?v=pjWikq41V3U)

Rock en español: El Tri.

Rock en lengua extranjera: Metallica.

Pop en español: Carla Morrison.

Pop en lengua extranjera: Ed Sheeran.

Música electrónica: Armin van Buuren.

Jazz y Blues: Paco de María: México suena a big band.

Música regional mexicana: La Arrolladora Banda El Limón de René Camacho.

Música afroamericana: Celso Piña.

Música mexicana: Lila Downs.

Música iberoamericana: El gusto es nuestro: Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos, Víctor Manuel y Ana Belén.

Balada: Carlos Rivera.

Espectáculo alternativo: Apocalyptica.

Espectáculo familiar: 31 Minutos.

Espectáculo clásico: Orquesta Sinfónica Nacional: Concierto Navideño.

Danza moderna: Enra.

Musical teatral: Billy Elliot.

Ballet: Compañía Nacional de Danza: Giselle.

Danza tradicional: Guelaguetza 2016.

Música tradicional: Los Folkloristas.

World music: El Show de los Diez Pianos.

Festivales: Vive Latino 2017.

Música urbana (nueva categoría): J Balvin.

(Cualquier reclamo por la selección arbitraria y hasta frívola, favor de remitirla a las direcciones puestas al final de la columna. Y como diría un joven clásico, ya tú sabes…)

Nos leemos muy pronto. ¡¡Gracias!!

babelises@hotmail.com

@Cliobabelis

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someoneShare on LinkedInPrint this page

"Trackback" Enlace desde tu web.

Comentarios (2)

  • Nora

    |

    ¿Yo? ¿Cuándo, Zambomba? ¿De qué estilográfica hablas?

    Responder

    • Ulises Velazquez Gil

      |

      Revisa la siguiente entrega…
      Abrazos.

      Responder

Deja un comentario