Caricatura: Eduardo del Río García, "Rius"

El Debilitamiento Institucional

Escrito por Flor y Látigo el . Posteado en Colaboración Ciudadana

Como bien sabemos, es muy frecuente la confusión entre Estado y Gobierno. No obstante su obvia relación es necesario hacer énfasis en su diferenciación;  de manera sumamente general  trataré de hacerlo.  Mientras el Estado es una abstracción a la cual le brindamos nuestra libertad como ciudadanos  con el objetivo de obtener seguridad y representatividad, el Gobierno es el brazo ejecutor de la administración de la fuerza y el poder  del Estado,  el cual bajo sus elementos como lo son las secretarías e instituciones lleva a cabo las diferentes políticas y programas  que nos rigen. Uno de los elementos que permiten su funcionamiento es la burocracia, sin ella sería imposible solventar los procesos  gubernamentales y, peor aún, la consecución de los servicios que la sociedad demande.

Una vez dicho lo anterior, es prudente entrar en materia. La sociedad se ha encontrado en un proceso constante de incredulidad ante el actuar de los gobiernos (ojo, se habla en general, sin distinción de partidos y corrientes políticas). El enojo y la impotencia del ciudadano hacia las administraciones Municipales, Estatales y Federales son generales, lo cual lo conduce a un hartazgo con la burocracia, con los funcionarios y las instituciones que representan, aquí es donde debemos ser cautelosos. Nuestro enojo debe ser dirigido hacia esos funcionarios y políticos que no hacen su trabajo como deben, no hacia las instituciones que han costado tantos años y vidas levantar, las cuales nos dan un terreno firme sobre el cual podemos conducirnos entre ciudadanos y a las cuales nos dirigimos ante alguna eventualidad.

partidos1POLITICOSSe supone que vivimos en un Estado Democrático, el cual contempla a las instituciones como el andamiaje administrativo de un gobierno sin importar del color que sea; incluso los mismos partidos políticos son instituciones.

Estos últimos han ido perdiendo credibilidad de manera sorprendente. Ejemplo de ello son las mediocres cifras de votos en los últimos y diversos procesos electorales en el país o las  candidaturas independientes de diferentes personajes en las futuras elecciones. No obstante, los partidos políticos no son los culpables. Los culpables son los políticos que se esconden y escudan en dichas instituciones para obtener sus fines personales, ellos son los verdaderos culpables de ese debilitamiento institucional del cual nosotros como sociedad seremos los principales afectados.  

Por: Fernando R. Tableros Minor.

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