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No me contaron, yo conté.

Escrito por Estrella Vianey Leonor Torres el . Posteado en Colaboración Ciudadana, Información General

 

El domingo 1 de julio, en nuestro país se vivió la jornada electoral en la que se disputaban cargos tanto local como en lo federal. Una difícil decisión de sí salir a votar o no. Pero más allá de todas las complicaciones que se avecinaban, la gente quiso hacer un cambio.

Muchos dicen que el cambio empieza por uno mismo, -entonces en mi caso- decidí en esta ocasión participar, en el proceso electoral 2017-2018, no sólo ejerciendo mi voto, sino que esta ocasión como funcionario de casilla, todos decían que era algo difícil, que para qué lo hacía si la elección estaba ya arreglada, pero dentro de mi había una sensación que me decía: “tienes que verlo con tus propios ojos, no dejes que nadie te cuente.”

Y para que no me contaran, acepté el reto de integrar la mesa directiva de casilla, entonces, mi capacitadora electoral me fue a visitar muchas veces, tuvimos varios simulacros, en los que bien había varias cosas que no cuadraban con lo que me habían contado.

En primer lugar, los simulacros, para esta elección, el INE (Instituto Nacional de Electoral), NO nos proporcionó los materiales para poder llevar acabo nuestros simulacros como debió ser, pero, aun así, nosotros los ciudadanos, aguantamos y tuvimos que aprender o poner en práctica la clásica “resuelve como puedas”, pues, todo era un albur. No sabíamos cómo sería en realidad ese día, y por más pláticas, por más lecturas a nuestros libros, resolver muchos ejercicios, porque, aunque tuviéramos un rol establecido, podría ser que uno de nuestros compañeros ciudadanos no se presentará, entonces podíamos o tomar otro puesto o ayudarles a nuestros demás compañeros, en la realidad todo es tan diferente.

Siendo así, y aunque algunas personas que trabajan para nuestro “honorable Instituto”, son tan poco profesionales, y sí, además, algunos machistas, porque también mi capacitadora electoral sufrió porque su jefe no le gusta trabajar con mujeres, en pleno siglo XXI, algunos de los que dirigen nuestras instituciones siguen pensando que no somos capaces de realizar ciertas tareas, o, en definitiva, no quieren que estemos presentes en el ámbito laboral.

Aunque ella interpuso las demandas con las autoridades correspondientes, las palancas que aún funcionarios tienen en su trabajo, siguen provocando la corrupción y la discriminación. Mi capacitadora, se sentía impotente porque en vez de solucionar el problema, provocó que su superior intentará obstaculizarle su labor, por tal razón nosotros teníamos trabas para poder llevar acabo nuestras actividades antes de la jornada del primero de julio.

Mi capacitadora sólo nos dijo, “no los voy a dejar solos, yo haré mi trabajo”.

Después de saber que dentro del INE seguía existiendo la corrupción, la discriminación y que se avecinaba un posible fraude electoral, -del que muchos hablaban, pero, nadie podía saber con seguridad que se presentara-, decidimos mis vecinos y yo seguir con nuestra labor también.

Era en parte nuestra responsabilidad de respetar y hacer valer el voto de nuestros vecinos. Después de todo estábamos en el juego y de alguna manera teníamos la oportunidad de velar por la decisión, quizá no de todos los mexicanos, pero sí de nuestra colonia, en cuanto a quien decidían poner en cada cargo que se disputaba.

Y es que recordando en la elección para gobernador para el Estado de México en el proceso electoral 2016-2017, bajo la responsabilidad del IEEM (Instituto Electoral del Estado de México), en la que por la noche de aquel 4 de junio del 2017, en la que vimos como Delfina Gómez, candidata por MORENA, se posicionaba para ser la gobernadora, en un abrir y cerrar de ojos en esa madrugada, los resultados quedaron favoreciendo y otorgándole al priista Alfredo del Mazo con 33.56% la gubernatura del Estado, contra un 30. 78% para la candidata de MORENA que se quedó en segundo lugar.

Los mexiquenses, -no puedo hablar por todos, pero en mi opinión- quedamos con un mal sabor de boca, pues creíamos que MORENA obtendría el triunfo, sí hubo o no fraude, no me atañe en esta ocasión a mi confirmarlo, pero tampoco negarlo. Sabemos que los que se encuentran en el poder hacen de las suyas para no dejarlo.

Regresando al tema de este texto, y con la experiencia de aquel proceso electoral del 2016-2017, decidimos no dejar que nos contarán y verlo con nuestros propios ojos, como se llevaba el proceso electoral de este año, desde adentro, ese era nuestro granito de arena.

20180709_190952Después de semanas de preparación, y con los nervios de punta, ahí me tienen el domingo a las 7:20 am afuera de mi casilla, esperando a mis compañeros para poder iniciar la jornada electoral, no obstante, hubo una desilusión, de mi mesa directiva sólo llegaron tres ciudadanos, conmigo cuatro, de seis que éramos, ni los suplentes arribaron, es decir, que algunos decidieron siempre no ir. No obstante, y pese a las dificultades que se presentaron se inició con la instalación de la casilla en acuerdo con los representantes de partido, que esos sí, muy puntuales estaban ahí ya.

Debo decir, que la mayor prueba fue instalar las mamparas para poder votar, pues esas fueron las que no nos proporcionaron en nuestro simulacro, y eso nos tardó mucho, no obstante, y ya una vez iniciada la votación, nosotras, porque en mi mesa fuimos sólo mujeres, con muchos nervios recibíamos a los electores y explicábamos los cinco cargos que se elegían en nuestro municipio, en las boletas -pues muchos ciudadanos preguntaban ¿por qué tantas boletas? -.

El INE (Instituto Nacional Electoral)  indicó que en este proceso electoral estaban en juego 1 cargo para presidente de la república, 128 senadurías, 500 diputaciones a nivel federal y a nivel local los cargos que se disputaban eran ocho gubernaturas, un jefe de gobierno, 972 diputaciones locales y 1596 presidencias municipales, así también 16 alcaldías, 1237 concejales, 1664 sindicaturas, 12013 regidurías, 19 regidores étnicos y para las juntas municipales 24 presidencias y 24 síndicos y 96 regidurías. Por eso se consideraba que era la elección más grande que se había vivido.

En mi casilla el ambiente era relajado, la jornada se vivía en tranquilidad, no tuvimos percances mayores, a excepción de algunos que llegaban y nos decían que no iban a votar con los marcadores del INE, o que estaba vendida la elección, que era una perdedera de tiempo, en parte, la influencia que se tuvo con la información/desinformación que las plataformas de Facebook y Twitter, por los contenidos que se compartían y por todos los rumores que existían entorno a este proceso.

Pero finalmente llegó la hora del conteo y la cara de los representantes de partido era difícil de comprender, cabe destacar que en mi casilla no hubo representante de MORENA, Mientras sacábamos los votos y mencionábamos MORENA más seguido que el PRI o el PAN, su expresión se tornaba entre tristeza y felicidad, supongo que en parte era porque trabajaban para un cierto partido, pero en el fondo quizá sabían que era un hecho histórico que cambiaría nuestro país y esperamos que sea para bien.

El PRI fue derrotado por primera vez a nivel federal y local, se le arrebató en un municipio, -Naucalpan de Juárez en el Estado de México-, en donde la mayoría es priista y si no le gusta la propuesta o el trabajo anterior del partido sólo van y dan el voto del castigo para que gobierne el PAN, y en el que la izquierda no figuraba como fuerza política, está vez se tiñó de guinda.

MORENA obtuvo la constancia de mayoría para Ayuntamiento, y diputaciones tanto locales como federales, a excepción del distrito 29 y 22, que se los llevó el PAN en diputaciones.

Esta vez no me contaron, yo viví el conteo de votos en mi colonia, yo vi votar a ancianos, a jóvenes, a personas con alguna discapacidad, votaron porque quieren un país mejor, y esta oportunidad que se les dio a los que ganaron algún cargo no la deben dejar pasar, no deben defraudar la confianza que el pueblo les hemos dado, no permitan que el hecho histórico de sacar a los dinosaurios del poder, de casi borrar al PRI del mapa, se desaproveche.

Es hora de que todos los ciudadanos nos unamos, participemos y vigilemos que nuestros representantes también trabajen al igual que nosotros. Exigirles que desempeñen su papel y que procuren que nuestro municipio y país comience a crecer, a caminar. No dejemos que este acontecimiento se quede en letras, sino se realice con hechos y en un futuro poder contarles a las futuras generaciones, y por qué no, también, que ellos vivan en un país mejor y ¡que nadie les cuente!

Por: Estrella Vianey Leonor Torres.

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