LA MARCHA DE LAS LETRAS

DÍA INTERNACIONAL DEL AGUA DE AZAR

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

El pasado viernes 27 de septiembre, fue el cumpleaños de un colega y amigo muy querido, Jorge F. Hernández, quien no deja de celebrar las virtudes y maravillas de la amistad a primera vista, pero sobre todo, del agua de azar, donde todas las cosas se concentran para suscitar lo mismo encuentros que milagros. Y en ese día, para quien esto escribe, no fue la excepción…

Luego de saludar a unos amigos abogados en el Sanborns de Los Azulejos, eché camino hacia la calle de Donceles y hacer escala en la flamante librería de El Colegio Nacional, y dejar que su remate anual de libros me sorprendiera; y sí, efectivamente, sus anaqueles me obsequiaron tres milagros vueltos libro: la Iconografía de Alfonso Reyes -que se me escapó de las manos el año anterior-, la biografía de fray Bernardino de Sahagún, escrita por Miguel León-Portilla, y un volumen colectivo en torno a la presentación de Algunas campañas de Ireneo Paz. (Con éste último, al revisar el índice de colaboradores, a la par de Antonia Pi-Suñer y Álvaro Matute, salió a mi encuentro el nombre de nuestro festejado…) Con estas sorpresas en mi bolsa, reanudé mi itinerario.

Antes de reencontrarme con mi gran amiga historiadora, hice una escala técnica (literal) en la librería “Rosario Castellanos” del FCE, en la Condesa; en algún mensaje de Twitter me compartió su interés por hacerse de un libro de Marc Bloch, cuya fotografía había compartido en mi timeline y aprovechando la escala, pasé a buscarlo. Nulo éxito. Sin embargo, nada se perdió del todo: en la sección de novedades, justo a la entrada principal, había dos torres de ejemplares de la nueva edición de La rebeldía de pensar de Óscar de la Borbolla. (En ese lugar, cuando los festejos del quinto aniversario de la librería, presenté a Jorge F. con Óscar: amistad a primera vista, ¡por supuesto!)

Pasadas las 5 pm, llegué a la estación Poliforum del Metrobus, donde me encontraría con Rocío Paulina, luego de cinco años de no vernos. Me quedé un rato en la estación, pero mi curiosidad fue más grande que decidí salirme hacia la calle de Filadelfia. Para amenizar la espera, sintonizaba la radio de mi teléfono celular y por obra y gracia del zapping, llegué al 106.1 FM, donde comenzó a sonar “Rosas en el mar” en la voz de Massiel. Y en ese instante, recibí la llamada de mi gran amiga, quien ya me esperaba en una cafetería adyacente al World Trade Center. Al momento de entrar, nos saludamos con un larguísimo abrazo, como si no hubiera transcurrido un lustro… Mientras tomábamos sendos cafés, nos pusimos al corriente de las cosas vividas en ese tiempo, y aproveché la ocasión para obsequiarle (cuatro años después) un ejemplar de Sirenas del MP3, la plaquette de quien esto escribe (“Sin importar las circunstancias, me prometí entregártelo de propia mano…”), además de Mi diario sobre ti, la novela de mi maestro y amigo Raymundo Ramos, y el Material de Lectura de Jorge F. Hernández publicado por la UNAM (“Porque hoy es día del agua de azar”).

La conversación continuó en su coche, hacia el viaducto y de ahí, a tierras sureñas; nos quedamos cortos en cuanto a la conversación y el encuentro, pero cuando esto sucede, la siguiente ocasión grata es de esperar. Al llegar a la estación General Anaya nos despedimos y ella siguió su trayecto. Al momento de llegar al andén, con dirección a Cuatro Caminos, me encontré a Fernando Rivera Calderón (sí, el mismo de Me canso ganso, del Canal 22, y de La hora elástica, de TV UNAM); en el tiempo que duró el viaje (antes de que Fernando se bajara en Bellas Artes), el recuerdo de grandes amigos se hizo presente, aunado esto a la presencia de Jorge F. Hernández, festejado del día. “Mira lo que son las cosas, antes de encontrarme contigo, le acababa de enviar un mensaje por su cumpleaños, y hasta le canté “Las mañanitas” de Pink Floyd…”, me dijo Fernando. Ante la constante mención del gran Jorgefe durante el día, Fernando y quien esto escribe resolvimos declarar el 27 de septiembre como el Dia Internacional del Agua de Azar.

Al momento de escribir estas líneas, me viene un último recuerdo: fue, precisamente, en septiembre -pero de 2009- cuando lo conocí (aunque llevábamos más de un mes en comunicación ciber-epistolar). De ese tiempo a la fecha, no dejo de seguirle el paso, entre libros, amistades y sobre todo, gratas coincidencias, vientos alisios de azar a la vera del tiempo.  Con todo y que Jorgefe ahora vive allende el mar, sus letras y nuestros encuentros superan toda frontera, y a guisa de celebración, queda leerlo y desear a los cuatro vientos que nazca su próximo lector, tal y como lo pide para maestros, colegas y amigos –queridos todos, como siempre pontifica una cálida locutora de radio.

Por los días que vienen, muchas gracias, Jorge F. Hernández. (¡Enhorabuena!)

babelises@hotmail.com

@Cliobabelis

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Galería 2

  • Ecos del 15 de septiembre...
    Fotografía: Irma Váldez
  • Ecos del 15 de septiembre...
    Fotografía: Irma Váldez
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    Fotografía: Carolina Bello
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    Fotografía: Carolina Bello
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    Fotografía: Carolina Bello
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    Fotografía: Carolina Bello
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    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Vista de la pirámide de la Luna
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Paisaje de Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Pirámide del Sol, Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Paisaje panorámico de Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Pieza del museo de la Cultura Teotihuacana
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres