PAPA FRANCISCO: MÉXICO NO SÓLO ES EL PEDACITO DE GUERRA SINO EL MISMO INFIERNO

Escrito por Juliana Castellanos Pedraza el . Posteado en Guliana en el País de las Desmaravillas

El Papa Francisco, tercer peregrino del Vaticano que pisa nuestras tierras, encontrará un México muy diferente al que vieron sus antecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Según se comenta tras bambalinas, el pontífice se interesa por lo que le comentan o escriban los representantes de su iglesia que viven en los lugares que visitará y no necesariamente los que están en los reflectores públicos, como en el caso de tierra azteca el cardenal Norberto Rivera, tan cerca siempre del poder político y económico y muy cuestionado por su defensa a pederastas y ahora, en la boca de todos por el reciente escándalo de la boda Peña Nieto-Rivera.

El pontífice de buenas fuentes y confiables, sabe algo de lo que se vive y padece en México, no por ello en una entrevista realizada días antes de su llegada a la Cd. De México, precisara al reportero en forma directa y precisa…  “ustedes están viviendo su pedacito de “guerra”, su pedacito de sufrimiento, de violencia, de tráfico organizado. … Si yo voy ahí, es para recibir lo mejor de ustedes y para rezar con ustedes, para que los problemas… que ustedes saben que están sucediendo, se solucionen, porque el México de la violencia, el México de la corrupción, el México del tráfico de drogas, el México de los carteles, no es el México que quiere nuestra Madre”.

A las pocas horas de estas palabras, la reacción del gobierno federal no se hizo esperar a través del secretario de gobernación, Miguel Osorio Chong que a nombre del ejecutivo demostró que dichas afirmaciones hicieron efecto pues si no, no hubiera subrayado que el Papa “tendría mejor información sobre lo que ocurre en nuestro país…  a partir de lo que aquí encuentre”, el funcionario también advertiría –palabras más palabras menos- que si bien hay problemas, éstos se estaban resolviendo¿¿¿???

Después se comentaría y analizaría en otros círculos, que si dicha reacción había sido una forma de censura a Bergoglio, sin embargo pese a la molestia que pueda generar, al primer Papa latinoamericano le gusta hablar así sin cortapisa alguna sobre y en los lugares que visita, de ahí la esperanza que tienen millones de mexicanos de que sus mensajes sacudan a los políticos y a los empresarios que en complicidad mutua, tanto han lastimado al país desde hace décadas, pero nunca como ahora tan desmedida y cínica.

La preocupación radica en qué Francisco realmente por la investidura espiritual que representa, conozca en verdad lo que aquí sucede y pueda hacer algo por sus ovejas irremediablemente engañadas, menospreciadas, abandonadas, despojadas, huérfanas de autoridades religiosas -salvo honrosas excepciones que sí las hay-, pero sobre todo de las civiles que debieran preocuparse por sus gobernados y su bienestar. Si bien la visita es pastoral, nadie negará que por su liderazgo mundial, el Papa también representa una parte política que mueve y conmueve con sus mensajes a la humanidad entera.

El vicario de Cristo recorrerá en casi seis días de estancia, miles de kilómetros repartidos en cinco entidades: Cd. de México, Michoacán, Estado de México, Chiapas y Chihuahua; lugares que él mismo eligiera y cuyas particulares problemáticas le habrían motivado a encauzar sus próximos mensajes: migración, violencia, desigualdad, pobreza o marginación, entre otros; sin descuidar a su vez que México a pesar de contar con un importante número de católicos en el mundo, cada vez más pierde creyentes dado que esta religión no se ha actualizado ni ha hecho justicia en temáticas espinosas, como la pederastia sacerdotal o el aborto, por citar algunas.

Ojalá que en ese recorrido la sensibilidad del Papa se abra para conocer de viva fuente, voz e imagen, que en México las cosas no son cómo las pintan algunos de sus representantes que tratan de endulzarle sus oídos cada vez que lo visitan en Roma, ni tampoco lo que la inmensa mayoría de los media nacionales reportan diariamente cubriendo o tergiversando las atrocidades de quienes les comparten sus ganancias y no cumplen su labor de informar en forma veraz lo qué ocurre en un país desesperado y sediento de paz y justicia.

A su paso le habrán de maquillar la verdad con calles pintadas y arregladas, con adornos bonitos y llamativos, con mensajes cautivadores, con escenarios que no son parte de la cotidianidad, porque los políticos tiro por viaje a cada instante comulgan con otro quehacer que no es el servicio a su comunidad por el cual protestaron ante la constitución, sino el que satisfaga sus intereses personales y de grupo domésticos y del extranjero.

Por eso, aquí se han repartido el territorio y apoderado de la riqueza nacional o natural, expiden leyes perjudiciales, comprometen generaciones enteras con endeudamientos públicos impensables, roban o desvían los recursos monetarios que debieran canalizarse a las áreas más prioritarias de todo ser humano: educación, salud, vivienda, empleo o recreación; pisotean los derechos humanos, se burlan de la justicia, despojan de las jubilaciones y pensiones a millones con sus sistemas de ahorro; viven, comen y disfrutan la vida como si éste fuera un país libre de carencias y necesidades.

Se pasan sexenios o trienios enteros estafando al erario público con sus salarios y prebendas de primer mundo, mientras el pueblo vive los estragos de una vida pobre y sin aspiraciones de progreso y peor aún, sin cumplir su tarea pública con eficacia y eficiencia; son reyes de la demagogia y de la promesa incumplida, defraudan en las urnas con votos y prensa compradas, se han asociado con los peores enemigos de México: la corrupción y la impunidad; en una palabra son reyes de la soberbia y de la verdad, su pensar no sólo es incoherente con su hablar y actuar sino incuestionables porque se sienten dueños de la realidad absoluta; he ahí la razón porqué tantos periodistas y líderes de movimientos sociales asesinados y perseguidos.

Esos señores que hoy lo reciben con sus mejores galas y discursos han sido promotores o tolerantes de la violencia que ha sacudido inexorable y terriblemente a México con miles de muertos, heridos, desplazados, huérfanos, desaparecidos forzados; es decir han sido artífices de miles de tragedias esparcidas en buena parte del territorio a causa de una guerra provocada e infructuosa que tiene atado y sin piedad el destino de millones de hombres y mujeres.

Nunca como ahora Papa Francisco, a pesar del siglo XXI –prometedor de avances científicos y tecnológicos para bien de todos- se había respirado y conjugado en el país tanta desesperanza y futuro incierto. No es sólo el “pedacito de guerra” que atinadamente usted subrayó, sino el mismo infierno en tierra lo que cada veinticuatro horas los 365 días del año, se enfrenta en México; ojalá que su visita pastoral sacuda por fin y decididamente las conciencias de los que tienen el país en sus manos… que rinda frutos.   

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Comentarios (1)

  • Mari Cruz Leyva Armenta

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    Muy buen y atinado artículo amiga, me encanta tu narrativa fresca y explícita, felicidades y enhorabuena!!!!

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