Autor del archivo

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Cumpleañeros a lápiz. Desde el primero de enero, el dibujante y caricaturista (de oficio, monero) José Hernández comparte a diario en su cuenta de Twitter una serie de dibujos sobre figuras que nacieron en el día que corre; al realizarles un dibujo, además de mantener el brazo caliente para elaborar el cartón político del momento, les rinde señero homenaje, por las enseñanzas recibidas y por el grato recuerdo. Sin embargo, para muchos seguidores suyos esta idea no es muy halagüeña que digamos, y no dejan de lanzarle calificativos de toda índole -mismos que no repetiremos por aquí, para no darles pelota, como dicen en Argentina-, los cuales no tienen razón de ser. (Y aunque la tuvieran, están de sobra…)

Ver en líneas de lápiz a Marcos Mundstock (la elocuencia detrás de Les Luthiers), Elena Poniatowska o el recién llegado a la octava década Bob Dylan, por decir algunos, denota una marcada fidelidad y admiración a gente que ha dejado una impronta positiva en el mundo, en particular, desde los campos de las ciencias, las humanidades, las artes y el deporte. (Hasta el momento, no hay político alguno en sus dibujos onomásticos, y no hay necesidad de ello, puesto que en los cartones tiene manga ancha para esos menesteres…)

David Huerta

EN FRANCO PARALELO

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

En su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua, Felipe Garrido menciona que, para leer, explorar y transformar el mundo, “nos servimos de cuanto la naturaleza, la tradición, el arte, la ciencia y la tecnología ponen a nuestro alcance”. Mediante la lectura es posible unir todas estas disciplinas, y a fin de encontrarles varios puntos en común, es posible que todas destellen por entero, sin asomo de contraponerse unas por encima de las otras.

Consciente de esta grata confluencia, David Huerta nos entrega un libro que consigna una pasión lectora, a prueba de tendencias actuales -espejismos, las más de las veces- y cuya persistencia no cesa de ofrecerle gratas sorpresas: Correo del otro mundo. Fundamentalmente compuesto por las entregas mensuales en el suplemento Hoja por Hoja, de 2001 a 2008, el autor comparte con nosotros sus hallazgos, así como sus reflexiones acerca de los libros leídos y de cómo su lectura suscita un encuentro con otras disciplinas; en aras, casi siempre, de provocar, en el buen sentido, una conversación.

Album de México

HISTORIA EN ÁLBUMES

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

(Carta sobre los álbumes para Kupijy Vargas)

Querida Kupijy:

Hace unos días, te compartí por mensaje privado en Twitter un grato recuerdo que suscitó uno de tus tuits, acerca de lo bonito que era pasar a la papelería y comprar monografías y pequeñas estampas de marco azul conocidas también como biografías. Y aunque el recuerdo compartido data de hace algunos años, no fue el primero en tiempo y forma que se dio en mi vida.

La primera vez que me di a la tarea de llenar un álbum, fue por obra y gracia de una serie de dibujos animados (con una especie de moraleja al término de cada episodio), y con todo y que mi fervor era mayúsculo, no se me hizo llenarlo. Pasó el tiempo y gracias a dos importantes marcas de pan dulce y pastelitos, salió un álbum bastante alejado de los tópicos televisivos y pamboleros: ¡el del Museo Nacional de Antropología! Todavía recuerdo la cara de mi tendero cuando me vendió el álbum, porque bien sabía lo mucho que me divertiría al llenarlo. Como sucedió con el de las caricaturas, no lo pude llenar, pero me preparó para posteriores visitas al museo.

Pasó el tiempo y llegaron otros álbumes, lanzados por sendas marcas de papas y frituras. Incluso recuerdo que mi profesora de sexto grado, Socorro Sarabia García, también le dio por llenarlos, y en ocasiones le obsequiaba algunas estampas, para darle algo de ánimo en su empeño, y quiero pensar que, al llenar aquellos álbumes, ella se volvía “cómplice” de nuestras diversiones. (Paréntesis aparte: Cada día de clase, cabe decirlo, no se enfocaba solamente a las materias, sino que correlacionaba una noticia del momento, o un dato curioso digno de cualquier número de Selecciones, con matemáticas, español, o historia, donde quien esto escribe se conducía de manera natural. Siempre la recuerdo con cariño…)

NOTAS LIBRARIAS DEL INTERIOR 403

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Una presencia notable desde mis primeros años de la carrera de Letras Hispánicas en la (entonces) ENEP Acatlán de la UNAM, reside en mi admirada y querida Nora de la Cruz, cuya generosa inteligencia no deja de sorprenderme. Luego de muchas horas de vuelo tanto en el ámbito literario como en el académico, Nora incursionó en un campo, en principio, reservado a los jóvenes (aunque eso es relativo, claro): hablar de libros en YouTube, es decir, volverse booktuber.

Desde el 24 de mayo de 2020, sus afanes y empeños hallaron cabida en el canal Interior 403, cuyo nombre, según ella ha declarado, tiene reminiscencias de un domicilio anterior, y no es para menos, porque quien vive a flor de piel la experiencia de las letras, éstas siempre serán su casa. Y como en toda casa que se digne de serlo, hay cabida para las visitas inesperadas y también para los vecinos engorrosos, donde al final del día Nora extrae lo más importante y lo sopesa, a fin de hallarle su lugar en el tiempo.

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Día Internacional del Libro 2021. Una de las cosas que se llevó el protocolo pandémico, son las ferias y festivales relacionados con el tema del libro, al menos, de manera presencial; sin embargo, las nuevas herramientas tecnológicas se volvieron el medio idóneo para que sí lleven a cabo dichos sucesos, y con resultados acertados. Las ediciones virtuales -y abreviadas- de la FIL Guadalajara, la Feria de Minería y las universitarias al interior del país, lo demuestran a cabalidad.

Con todo y este fervor presente en el aire, el firmante de esta columna no podría darse abasto, puesto que necesitaba estar entre libros para sentirlo. Y como las librerías -con todo y medidas de sanidad- seguían en pie de venta, resolví darme un paseo por éstas, en particular, las del Fondo de Cultura Económica. Con esa convicción en la cabeza, y aprovechando mi tránsito por el centro de la Ciudad de México, pasé a la “Juan José Arreola”, en la esquina de Eje Central y Venustiano Carranza, y a semejanza de visitas anteriores a la “Octavio Paz”, en el sur de la ciudad, me encontré un apartado de ofertas, entre las cuales estaba un viejo conocido: un ejemplar de Si bebe agua de este pozo nunca saldrá del pueblo, volumen de homenaje a Adolfo Castañón por la concesión del Premio Xavier Villaurrutia. (“¿Me lo llevo o lo dejo?”, pensaba. “Ya sólo tengo mi ejemplar…”) Y seguí mi tránsito por los pasillos y anaqueles. Luego de muchas vueltas, me decidí por Futurama. Literatura y ciencia a través del tiempo de Carlos Chimal, y otro más para obsequio. Al momento de pagarlos, de regalo se me dio a elegir algún ejemplar de la colección Vientos del pueblo. Me decidí por Los convidados de agosto de Rosario Castellanos.

COLNAL

NACER DOS VECES

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

(Carta sobre El Colegio Nacional para Rocío Paulina Martínez)

Querida Paulina:

Hace unas semanas, que tuve la fortuna de verte, recordé que alguna vez te pedí prestados tus dos tomos de Noticias del imperio de Fernando del Paso, a fin de devolvértelos firmados por el autor. Al principio te sorprendió mi petición, pero accediste con gusto. Y a vuelta de una semana y pico, te devolví tus ejemplares, ya con la firma del autor. Luego de contemplar el autógrafo en ambos tomos, me preguntaste dónde vi al autor. “En El Colegio Nacional, claro, luego de una conferencia sobre José Clemente Orozco…”, te respondí.

Este grato recuerdo me suscitó otra pregunta: ¿cuándo supe de la existencia de El Colegio Nacional? Creo que tener un primer y vago recuerdo, cuando un compañero de la preparatoria me mostró un libro sobre Octavio Paz que había comprado en alguna feria del libro, y que le costó muy poco (al parecer, veinte pesos). No fue sino años después cuando tuve conciencia plena de la existencia del Colegio, a través de sus publicaciones a la venta en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería. (En ese momento, mi interés por la obra de Salvador Elizondo me llevó a comprar, de un solo golpe, los tres tomos que reúnen todos sus libros, y con un generoso descuento del 50%.)

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

La batalla por las novelas. Hace algunas semanas, se dio en redes sociales (y fuera de ellas) una rebatinga por conseguir las entregas quincenales (hoy semanales) de una colección de libros asequible en puestos de revistas. Me refiero a Novelas Eternas, de la editorial RBA, en cuyo catálogo se encuentran obras de Emily Brönte, Jane Austen, Edith Wharton, León Tolstói, por mencionar algunos autores. Por el revuelo causado desde la aparición de la primera entrega, se suscitaron algunos problemas, entre los cuales podemos mencionar el desabasto de ejemplares en los puestos de revistas y la consiguiente reventa de los ejemplares agotados, a precios que van hasta el triple del costo normal. (Una colega muy querida, Elyse Hdez., no se equivocó al llamar a la colección “Novelas inalcanzables”. Por algo ¿no?)

Semanas después de aquel lanzamiento, otra editorial de iguales afanes, de nombre Salvat, sacó al mercado una colección similar: Grandes Novelas de Aventuras, la cual no se diferencia del todo de Novelas Eternas, salvo en algunos títulos de su catálogo y en algunos elementos de su diseño. Sin embargo, tanto la distribución de sus entregas como el surtido de ejemplares en puestos de revistas y tiendas departamentales -la de los tres buhitos, o la del puerto británico-, está bien organizada, con el fin de que todos los interesados cuenten con su ejemplar, para formar la colección o para tener la entrega de su predilección. (El responsable de estas Horas tuvo que esperar algunas semanas para tener en sus manos La vuelta al mundo en ochenta días de Julio Verne, sin verse obligado a formar toda la colección desde el principio…)

Un bosque flotante

PARA TEJER LA MEMORIA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Una de las cosas que hacía el escritor tabasqueño Andrés Iduarte, cuando se planteaba escribir sobre México desde el extranjero, es dejar que el prisma de la distancia pasara sobre el texto para que éste lograra su objetivo, sin que la nostalgia se excediera más de la cuenta. Si la distancia geográfica le ayudaba en la hechura de grandes páginas sobre México, la distancia temporal es de gran ayuda en cuanto a la literatura se refiere.

Después de transitar entre nubes y de buscar el misterio en el álgebra de las cosas, Jorge F. Hernández vuelve a territorios harto conocidos, donde la memoria toma la palabra (literalmente) para contar su propia historia. En ese sentido, con la aparición de Un bosque flotante se realiza a cabalidad esa condición.

Tercera novela dentro de una sólida obra (pero la primera meramente autobiográfica), Un bosque flotante cuenta la infancia y la adolescencia del autor, donde la convivencia diaria con dos idiomas suscita la búsqueda constante e una identidad que encuentra en la escritura su lugar ideal: […] me sé de memoria el bosque de mi infancia. La geografía de otro idioma. Un lugar que se ubica perfectamente en los mapas. El lente sale del satélite y baja según el vértigo que le quiera imprimir con las yemas de los dedos hasta el punto exacto donde permanecen intactos los recuerdos de una vida.

En dieciséis capítulos conocemos el crecimiento (biológico, emocional y familiar) del protagonista, al habitar dos mundos/lenguas, cuyo espíritu se entrelaza a medida que las palabras salen al encuentro con su madre, en trance de recobrar su memoria. De vez en cuando mi madre decía perro o nube, claveles o chocolate como si narrara en voz alta lo que veía entre todos los árboles verbales que se le cruzaban por la mente. May hablaba solamente en español, porque los otros idiomas que hablaba de joven, los números de sus contabilidades y muchos nombres de su pasado en México se habían perdido en la amnesia. Yo iba aprendiendo inglés y español en constante traducción con la muchacha o con las primeras palabras de su hermana, pero no entendía el vacío.

Galería 2

  • El metro en contigencia sanitaria por el COVID-19
    Estación del Metro, Salto del Agua. Foto: Alfredo Martínez
  • Entrada a Celebrando la Eternidad
    Entrada Bosque de Chapultepec. Celebrando la Eternidad. Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Celebrando la Eternidad
    Celebrando la Eternidad en el Bosque de Chapultepec. Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Celebrando la Eternidad II
    Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Celebrando la Eternidad I
    Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Parque Ecológico Xochitla
    Ofrenda de Día de muertos Parque Ecológico Xochitla en Tepotzotlán Fotografía: Estrella V. Leonor
  • El xoloitzcuintle.
    elebrando la Eternidad. Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Grabados de José Guadalupe Posada
    Celebrando la Eternidad. Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Ofrenda Monumental Tepotzotlán
    Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Día de Muertos en Tepotzotlán
    Día de muertos en Tepotzotlán Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Catrina 2019
    Catrina en Tepotzotlán Fotografía: Estrella V. Leonor
  • Ecos del 15 de septiembre...
    Fotografía: Irma Váldez
  • Ecos del 15 de septiembre...
    Fotografía: Irma Váldez
  • Mar
    Fotografía: Carolina Bello
  • Olas de mar
    Fotografía: Carolina Bello
  • Paisaje de playa
    Fotografía: Carolina Bello
  • Nubes
    Fotografía: Carolina Bello
  • Paisaje de carretera
    Fotografía: Carolina Bello
  • Playa
    Fotografía: Carolina Bello
  • Camino a la pirámide del Sol, Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Vista de la pirámide de la Luna
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Paisaje de Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Pirámide del Sol, Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Paisaje panorámico de Teotihuacán
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres
  • Pieza del museo de la Cultura Teotihuacana
    Fotografía: Estrella Vianey Leonor Torres