LAS HORAS

LAS HORAS DE MI AGENDA

Escrito por Ulises Velazquez Gil el . Posteado en La Marcha de las Letras

Ulises Velázquez Gil

Reactor 105: sumar ¿restando? El pasado lunes 12 de noviembre, la estación radial Reactor 105.7 FM, perteneciente al Instituto Mexicano de la Radio (IMER), cumplió catorce años de transmisiones ininterrumpidas (de los 34 que lleva la frecuencia al aire, en los cuales tuvo los siguientes nombres: Estéreo Joven, Láser FM y Órbita), y para celebrarlo, realizó lo mismo conciertos especiales para sus radioescuchas (la presencia de grupos tan disímiles como Dorian y Babasónicos en el legendario Estudio “A” del IMER) como la entrada al aire de nuevos segmentos radiales, con nuevas y familiares voces. Sin embargo, semanas atrás he persistido la polémica en el aire, que derivó en salidas injustificadas de programas y de locutores. Vamos por partes.

Al comienzo de la segunda mitad del año, Olivia Luna y su Ruido blanco, salieron del aire sin explicación aparente, lo que derivó en una pasarela de locutores en el segmento de 10 a 12 hrs. Durante varios meses, el público, por medio de redes sociales, pedía no sólo una explicación sino el regreso de Olivia Luna a la frecuencia del 105.7, la cual sí se realizó finalmente, pero con una diferencia: ya no sería Ruido blanco, sino bajo otra denominación, es decir, Luna en la radio.

Al momento en que se daban las condiciones para el regreso de Olivia Luna, otro espacio querido por los radioescuchas, Tornasol 105, y su grandiosa locutora Margot, se despidieron del aire hace ya varias semanas, para dejar el espacio de 6 a 8 am en manos de Carlos Ibarra, alias el Renegado, a quien muchos le seguimos la huella todos los domingos en Contrarreloj. La primera semana de transmisiones del Renegado en ese flamante espacio dejó mucho qué desear para los queridos todos fieles escuchas de Margot. (¿Por qué sacar del aire un programa propositivo -con colaboradores de primer nivel-, para darle espacio a un sujeto al que sólo le faltan cinco minutos para parecerse al Panda Zambrano?) Para fortuna nuestra, Margot sigue al frente de Primavera cero, todos los domingos a las 4 pm, con música de Soda Stereo y Gustavo Cerati. (Y aquí sí, queridos todos.)

No tengo nada en contra de las nuevas medidas de Reactor 105, simplemente me desconciertan (y no dudaría que también para varios lectores de este espacio) los cambios de golpe y porrazo en cuanto a los programas y/o espacios de la estación. Hace más de un año, cuando uno de los mejores programas sobre el llamado “cuarteto de Liverpool” sin pretensiones enciclopédicas, llamado Beatle, salió del aire, hubo muchas quejas, pero después la directiva de la estación se “curó en salud” con un segmento llamado All together now, en el mismo horario y con locutores rotatorios; hasta que Jorge Rugerio, legendario locutor de Base Varsovia, asumió la dirección y el espacio de 12 a 2 pm, los domingos, quedó en manos de Pepe Campa y su Track attack.

¿Cómo puede preciarse una estación de ser “la suma de todos”, si ésta se basa en meras restas? Aritméticamente, es irrebatible sumar para restar y viceversa, pero si no conocemos el porqué de tantos movimientos sin ton ni son, avanzar hacia adelante será imposible. (De cualquier manera, el tiempo -y los radioescuchas- tienen la última palabra.)

Stan Lee: una vida entre héroes. La semana anterior inició con la noticia del fallecimiento de Stan Lee, creador de innumerables personajes del universo Marvel. A semanas de cumplir ¡96 años!, Lee dejó este mundo y ahora convive con el Hombre Araña, el Increíble Hulk y el Hombre de Hierro (Ironman), por decir algunos, en aquellos mundos dibujados por Jack Kirby, colega y amigo en sus primeras aventuras gráficas.

Cuando el azar hace de las suyas, o se pasa de acertado o se pasa de vaciado, y esta vez no fue la excepción. Al iniciar el día, consagrado a Sor Juana Inés de la Cruz y a los libros, tomé un libro de Vicente Quirarte, Fundada en el tiempo, y lo estuve hojeando hasta llegar a un texto emblemático, “Aventuras para el Hombre Araña”, donde el autor entrelaza su lectura de los comics con algunas escenas autobiográficas, en las que sobresale la figura de su padre, el historiador Martín Quirarte. A medida que avanzamos en la lectura, terminamos por comprender, junto a Quirarte, qué tan importantes fueron las enseñanzas de su padre como las de aquellos personajes de color, con sus empresas y tribulaciones.

De Fundada en la ciudad, antología de textos quirartianos bajo el sello de la Dirección de Literatura de la UNAM, tiene tres textos a resaltar sobre el tema del superhéroe: el ensayo de marras, un breve artículo –“La muerte del superhéroe”- y un poema de épicas dimensiones afectivas, “Spider-man blues”. (Sirva esta recomendación bibliográfica a guisa de homenaje al siempre recordado Stan Lee.)

Día Nacional del Libro 2018. Cada año, el firmante de estas líneas acude a su librería de prestigio, o a su feria del libro más próxima, para hacerse de un ejemplar del libro que, año tras año, la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana y las instancias culturales, obsequian en el marco del Día Nacional del Libro, cada 12 de noviembre para recordar a sor Juana Inés de la Cruz en su natalicio.

Desde 2010, hacía escala en el Centro Nacional de las Artes donde me hacía de mi ejemplar, aprovechando que la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil se realizaba por aquellos lares; y hace dos años, con el Parque Bicentenario como nueva casa de la FILIJ, se volvió mi “Ciudad Esmeralda”, imagínense por qué. Y con muchas cosas que me han sucedido en semanas recientes, no pude ir este año por mi ejemplar. (El mejor de los mundos imposibles de Abel Quezada, para ser exacto.)

Para fortuna de quienes nos quedamos sin conseguir un ejemplar, en el Pasaje Zócalo-Pino Suárez, durante las actividades de diciembre en su ya clásica Piñata de Libros, o en el stand de la CANIEM en la siguiente Feria de Minería, habremos de conseguirlo. (Cuenten con ello…)

Fernando del Paso (1935-2018). A mediados de la semana pasada, las letras mexicanas se pusieron de luto con el fallecimiento del escritor, dibujante y diplomático Fernando del Paso. El miércoles 14, cuando el día comenzaba a despejarse, luego de una adversa condición climática, esta noticia palideció el día de nueva cuenta.

¿Cuándo supe de la obra de Fernando del Paso? Creo que fue gracias a una exposición de su ¡obra pictórica! en el Metro, pero la primera vez que leí algo suyo fue gracias a un libro que adquirí en alguna feria del libro en el Instituto de Investigaciones Filológicas: el tercer tomo de sus Obras Completas, que reúne sus ensayos y obra periodística. (¡Y a un precio casi irrisorio!) Con el tiempo, me hice de varios ejemplares que obsequié a personas muy queridas.

La primera vez que tuve la dicha de conocerlo fue después de una conferencia suya en El Colegio Nacional, en 2006; al término de su conferencia, varios de los asistentes nos formamos para obtener su firma en los ejemplares que llevábamos. Cuando llegó mi turno, Del Paso me firmó una edición de Noticias del Imperio (de la colección Narrativa Actual Mexicana, de Planeta y CONACULTA), sus Sonetos del amor y de lo diario (publicado por El Colegio Nacional, con ilustraciones del autor), el tercer tomo de sus Obras Completas y un libro que le llamó la atención: De la A a la Z por un poeta, pequeño volumen de poesía para niños. “Supongo que ese libro es para un niño”, me dijo. “En efecto”, le respondí, “es para una niña de nombre Miriam”. (Si ella está leyendo esto, desde aquí el grato recuerdo… y un saludo.)

Pasó el tiempo, y volví a verlo en El Colegio Nacional, como presentador de Teresa de Conde, quien impartió una conferencia sobre José Clemente Orozco, fundador del egregio recinto de Donceles 104. Al término de la conferencia, no faltaron los lectores que hicieron una ronda en torno suyo para que Del Paso les firmara sus libros, trípticos de la conferencia y hasta fotografías con el autor de Palinuro de México. Cuando llegó mi turno, hizo lo propio con mi ejemplar de Linda 67 (obsequiado y dedicado por mi gran amiga Paulina, cuyos dos tomos de Noticias del Imperio también fueron gratamente firmados por Del Paso) y con Yo soy un hombre de letras, su discurso de ingreso a El Colegio Nacional, destinado para una colega y amiga mía. (Y, claro, no faltó la foto del recuerdo…)

La tercera vez que tuve la dicha de verlo, fue en el Museo Nacional de Arte, cuando su ceremonia de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua como académico correspondiente en Guadalajara; sólo me limité a saludarlo muy brevemente, puesto que no llevaba libro alguno para su firma. (Su discurso de ingreso, Sefaradíes, bien vale la lectura.)

En alguna entrega de estas Horas compartí un fragmento de Yo soy un hombre de letras (su discurso de ingreso a El Colegio Nacional, hoy reunido junto con otros discursos en el libro Amo y señor de mis palabras, publicado por Tusquets editores), que no dudé en releer y al término de ello, quedé convencido en que esa “declaración de principios” deben leerla los detractores de El Colegio Nacional, empeñados en su desaparición por razones sustentadas en el capricho y la envidia; porque Del Paso siempre supo que detrás de su elección había otros colegas que bien merecían esa distinción, y aceptarla en nombre de ellos, “implica aceptar, con ella, una enorme responsabilidad”.

Como sugiere el joven clásico, hoy debe nacer el siguiente lector de Fernando del Paso, en aras de transitar por una geografía narrativa impresionante de principio a fin. En sus novelas, poemas, ensayos y dibujos, siempre nos suscitará asombro que admiración.

(Nos leemos pronto, muy pronto. ¡¡Gracias!!)

babelises@hotmail.com

@Cliobabelis

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