¿Por qué ser una sociedad fracturada y de doble moral?

Escrito por Estrella Vianey Leonor Torres el . Posteado en Colaboración Ciudadana

Esa frase popular que en más de una ocasión hemos escuchado “entre mujeres podemos despedazarnos pero jamás nos haremos daño” me viene a la mente en este instante, se preguntarán qué tiene que ver; me viene al pensamiento justamente porque cuando venía de regreso a casa por la noche en el metro, una mujer no me dejo de mirar durante todo el trayecto.

Pero el hecho aquí es que aproximadamente eran las 9:45 de la noche cuando aborde el vagón del tren en la estación Hidalgo, línea 2 del metro, vi un lugar desocupado así que tranquilamente me fui a sentar, saque un libro y me dispuse a leer, después de dejar atrás la estación San Cosme me sentí un poco incómoda, despegue la mirada de mi libro para encontrarme con la mirada de una señora, pero no fue cualquier mirada, sentí un rechazo, hice caso omiso y continúe con mi lectura, pero pasando Colegio Militar, volví a levantar la mirada y ella me seguía viendo con un desprecio y rechazo, que en verdad no entendía el motivo; así duró mi trayecto hasta la estación cuatro caminos, cuando me dispuse a bajar del vagón la señora todavía movió la cabeza de arriba abajo mirándome fijamente.

Y comprendí era mi vestimenta la causante de esa mirada, así que me pregunté ¿Qué le hice? ¿La conozco? En este punto reflexiono sobre el estado de esta sociedad en la que vivimos, una sociedad fracturada y de doble moral. A la señora le incomodo que me vistiera con un vestido pegadito y que me quedara arriba de las rodillas el largo ¿Acaso no puedo vestirme así?

¿Por qué juzgar? En las últimas semanas casos sobre acoso sexual han tenido difusión en medios de comunicación, desde Andrea Noel periodista que se tuvo que ir del país por recibir  amenazas después de publicar en sus redes sociales el video en dónde es víctima de agresión sexual en la Condesa, Gabriela Nava estudiante de las Facultad de Estudios Superiores Acatlán, quién exhibió de igual manera en redes sociales al agresor que grabó por debajo de su falda cuando viajaba en la unidad que la llevaba a la escuela, y quien también recibió amenazas y ahora otra publicación donde otra chica de la misma Facultad es agredida por otro sujeto  pero ahora dentro de las instalaciones.

Todo por usar vestido, y sí todo por usar vestido hoy al salir del metro recibí un pellizco en mi nalga después de esa mirada que me hizo sentir incómoda y de ese agarrón inesperado de una parte de mi cuerpo sin autorización, comencé este texto con la frase “entre mujeres podemos despedazarnos pero jamás nos haremos daño” por qué entre nosotras mismas existe violencia, quizá no nos hacemos daño, o mejor dicho, el daño no es visto inmediatamente, pero ¿por qué me tenía que juzgar de esa manera aquella señora?

Necesitamos que instituciones tomen medidas urgentes para evitar este tipo de actos, sin embargo no sólo depende de ellas, también de nosotros como sociedad nos corresponde dejar esa doble moral, esa indiferencia e hipocresía ante estos hechos.

Basta ya mujeres de pensar que la otra por venir vestida de tal manera es una zorra, basta hombres por pensar que buscamos que nos agredan, tan solo hace dos días justamente en la línea 2 del metro hubo una marcha donde mujeres con prendas de color negro que cubrían todo su cuerpo e incluso rostro, sólo dejando descubierta la parte de los ojos hicieron un recorrido con pancartas con la leyenda “El metro es público, mi cuerpo no” y “¿Me tengo que vestir así para qué me respetes?” Esto con el fin de hacer conciencia sobre lo que viven día con día las mujeres en el transporte público sobre todo en el metro y que con la actual medida “Hoy no circula” se esperaba un aumento en el número de usuarios.

Sin embargo no es suficiente con tomar medidas preventivas para la violencia de género debemos cambiar nuestra percepción del asunto, entre nosotros debemos aprender a cuidarnos, a valorarnos como personas sin importar si eres hombre o mujer debemos cambiar la forma de pensar, no puede ser un hecho normal pero tampoco puede ser un hecho ajeno lo que está sucediendo a nuestro alrededor, es una realidad y debemos actuar, afrontarla,  pues erradicar la violencia contra la mujer debe ser un trabajo entre la sociedad y las instituciones, en conjunto se puede lograr bastante.

Aquella pregunta de ¿cómo te atreves a vestir así sabiendo que te puede pasar algo? debe acabar, debemos ser libres y no valientes al caminar por las calles con cualquier tipo de vestimenta, debemos dejar de ser juzgadas y de juzgar por la ropa, de sentir vergüenza cuando alzas la voz al denunciar estos actos y debemos apoyar a las que ya lo hicieron.

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